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Ediciones de la Ceniza

escritura

Participación

No puedo parar. Cuando debo hacerlo resulta que me hago hiperactivo. Imagino lo que mis amigos dirían si lo supieran; que soy raro. Tras una noche de viernes con una ingesta de alcohol no excesiva debo volver a mi casa a dormir y descansar. Guardo mi coche y cuando me dirijo a casa la hiperactividad me asalta. Miro el reloj de bolsillo, las dos. Queda una hora para empezar el partido de los Lakers y solo me espera la soledad de mi cuchitril. Esta lloviendo y hace frío pero me apetece dar un paseo por las calles desiertas. Me dejo llevar sin rumbo fijo, solo quiero que la lluvia humedezca la cara y me espabile. Me meto en un portal con la cancela abierta. Coloco la bandolera bajo el abrigo de paño de doble abotonadura. En seguida continúo mi camino sin itinerario. Poco a poco se va formando una idea en mi cabeza. Tras unos pasos más me digo ¿porque no? Saco el teléfono móvil que llevo en el bolsillo del pantalón. Me resguardo nuevamente esta vez bajo un balcón. Lo pongo en modo cámara fotográfica. Voy a hacer un reportaje sobre las calles que yo transito habitualmente. Siempre me han dado envidia esas fotos tan bonitas de Londres, Paris o Nueva York que inspiran historias ya vividas y otras por suceder. Porque yo no podría capturar alguna instantánea con esa calidad y esas posibilidades. Me sitúo en medio de la calle enfoco, miro en la pantalla y hago clic. Utilizando la mano libre como visera para que la pantalla no se moje miro el resultado. No esta mal. Ahora voy a probar con el filtro del blanco y negro. Repito la acción. Le da un barniz entre anacrónico e imperecedero. Debo hacer más, hay más lugares y mejores enfoques. Y sobretod0 hay que hacer más repeticiones para depurar la terminación. Prosigo durante diez minutos hasta darme cuenta de que el agua me calado la ropa y o vuelvo a casa o cogeré un resfriado. La próxima semana saldré con la cámara digital que me regalaron en reyes…

Historia

-¿Qué tienes rondando por la cabeza ahora?

-Quiero crear una historia de corte indie. Sería un grupo de cinco amigos, tres chicos y dos chicas, que se encuentran como todos los sábados al mediodía en un bar a tomar unas cañas, charlar y planificar lo que queda de fin de semana. Digamos que los enrolaríamos en una aventura tipo La Odisea. Donde las causalidades el llevaran de un lado para otro de la ciudad. Hablando de la ciudad, sería una gran ciudad e intentaría como Carlos Ruiz Zafón hace con Barcelona darle un tratamiento atractivo. Yo creo que eso es algo que le falta a la literatura y cinematografía española. De todas maneras la intención también sería de que la ciudad fuese ficticia. La voz cantante de la historia la llevaría uno de los chicos. Se reunirían en una vieja taberna. Estarían en la veintena, algunos serían estudiantes y otros estarían ya en trabajos basura. Me gustaría que una de las chicas conduzca una moto con sidecar y tenga una personalidad desbordante. El chico narrador trabajaría en un supermercado y se ganaría unas perrillas diseñando carteles, flyers y cosas así para discotecas, tiendas, bares, imprentas, etc. La chica del sidecar sería ebanista. El resto son estudiantes. Se conocen porque acudieron a una quedada propuesta por la chica estudiante para ir a ver a Bauhaus a otra población que distaba 400 kilómetros. El viaje o aventura que transcurrirá durante una noche será provocado también al ir a un concierto. Cuando se presenten en la sala donde lo iban a ver, la sala está cerrada. Por lo visto en el último momento habían cambiado la sala, esta se encuentra al otro lado de la ciudad. Como es una hora tardía el transporte público ya no pasa y les toca componérselas como pueden. Me guiaré también en El Quijote y Aventuras en la gran ciudad. Esta más o menos sería a grandes y rasgos y sin haberlo madurado mucho mi próximo proyecto.

Incredulidad

El primer disparo me atonta, el segundo me sorprende.

Sentado en la mesa de la terraza nadie me parece amigable. Pido un café. Extraigo de la bandolera un usado libro. Descuidada y confiadamente lo leo. Observo atentamente, intentado que nadie se dé cuenta. A la media hora dejo el libro abierto y boca bajo en la mesa mientras doy un sorbo largo. Una chica de buen ver se sienta a dos mesas de distancia. Recojo el libro y continuo la lectura. Me sigo distrayendo con la lectura, a la vez que espío a todos y cada uno de los parroquianos. Solo hay dos mesas en las que no confío. Miro mi reloj de bolsillo. Con la hora me viene la decisión a adoptar. Leo unas frases mas, guardo el libro y emprendo el camino. Me siguen. Me persiguen. Sin embargo no conocen los cambios que se han producido en mi. Todo es una escaramuza perfectamente orquestada para que no pase de una mascarada sin consistencia. Soy un apátrida atrapado en una desventara guianizada. Si este es mi camino, prefiero conocer mi trayecto entero para saber si el viaje es adecuado o debo desistir en mi propósito. Los miedos de antaño se acabaron. Mi espera ya no es impaciente. La sorpresa que les espera es de dimensiones catastróficas.  Lo que yo creía era debilidad tan solo era una fase de mi transformación. La estrategia no es huir, es esperar. Subo mis mangas y miro las heridas inexistentes. Que me sucedió, que hice para resurgir en alguien que no sabia que podía ser. El caminar es contumaz y despreocupado. No me lleva a ningún sitio y me lleva a una resolución. Cuando menos se lo esperan me giro. La callejuela es oscura. Les sorprendo pero no lo suficiente, enseguida hechan mano de sus armas y antes de que me de tiempo de decir hola han sonado cuatro detonaciones. Dos me impactan. Caigo al suelo. Cuando ríen, yo me levanto y el desconcierto hace que mi contrataque los sobrepase sin posibilidad de…

Conmiseración

Otra húmeda y fría noche de patrulla. La inclemencia de la lluvia arrastra las motivaciones con el agua que me resbala por la cara. Debo estar ahí, no es mi destino ni mi misión pero sino soy yo no será nadie. Aun no entiendo como no lo ven. Todos los días desaparecen personas o mueren con extrañas marcas y circunstancias poco claras. La policía lo atribuye a animales o a situaciones anómalas inexplicables que no sé que cojones significan. Yo tuve la suerte de sobrevivir a uno de los ataques, cuando intenté explicárselo a los agentes que me asistieron se rieron de mi. Me tacharon de drogadicto, alcohólico, loco o iluminado. Regresé a mi casa humillado y cuestionándome lo vivido. Si la autoridad competente no se preocupaba porque habría yo de hacerlo. Decidí olvidarlo y para ayudar en el proceso pensé en utilizar la ayuda de una buena cogorza. Sin embargo cuando volví a ser atacado y milagrosamente sobreviví resolví investigar lo que sucedía. No eran imaginaciones mías, era algo tangible. Las conclusiones que saque fueron, que los ataques se habían producido por la noche, que quién lo había hecho tenía una fuerza sobre humana y que los incisivos estaban demasiado desarrollados.  De todas maneras no necesité investigar más, desde entonces todos los ataques se centraron en mi persona. A partir de entonces me acompañé de una estaca afilada y colgué una cruz de mi cuello. También me hice aficionado a los ajos. Conseguí un arma de fuego y con dificultades logré aprender a usarla. Aunque no sea muy efectiva para acabar con ellos por lo menos sirve como disuasorio. Me di cuenta que solo atacaban en novilunio y al ser yo el objetivo principal no hubo necesidad de preocuparme por los demás. Planee un encuentro en superioridad. Necesitaba un lugar despejado para ver por donde vendría y a la vez con una cierta protección. Opté por esperarle en la plazuela de la pedanía. Sentado en la base de una cruz de piedra de tres metros y con una hoguera a mis pies. Como era de esperar apareció. Llevaba un gabán negro, la cara pálida y una sonrisa inquietante que mostraba los incisivos.

-No esperaba que te atrevieras a verme. – me dijo.

-Y porque no, al final me cansé de que fueras tú quien me visitara.

-Ahora que nos hemos encontrado, que va a pasar.

-Quiero saber porque quieres acabar conmigo.

-Porque tú eres mi sucesor…

Alocución

Bienvenidos A la Cofradía de Libadores de Aguardiente, el podcast que deben compartir pero del que no deben hablar. Con una sonrisa en los labios les franqueo la entrada deseándoles que el tiempo que compartamos sea divertido e instructivo o cuando menos agradable. El cofrade Burlón como es costumbre en él no ha llegado aún. Yo seré su custodio y anfitrión. Hoy comido croquetas mañana no sé. Como deberes para hoy tienen el de aconsejarme y documentarme sobre cuales son los quevedos que a ustedes mas le gustan, son mejores, más le han durado y mejor calidad precio tienen, ya que tengo la intención de adquirir unos nuevos. Los medios de contacto son los de siempre así que no voy a repetirlos. No tengo que recordarle pero lo hago el hecho de perorata del programa anterior donde les aleccioné sobre las cervezas. A continuación voy a colocar en la gramola para deleitarnos el disco La Educación de Abraham Boba y escucharemos primeramente La Educación. Tras el lapsus musical vamos a proseguir con el índice de temas a tratar en el programa de hoy. En primer lugar y con una mala salida hablaremos de programas culturales en la televisión. En segundo lugar y no recuperando terreno hablaremos de en que consiste la crisis del cine español. En tercer lugar y escapándonos hacia la meta haremos una somera crítica de los últimos salidos a la venta. En cuarto lugar y llegando casi a la meta referenciaremos la saga Canción de Hielo y Fuego con La Guerra de las dos Rosas. En quinto lugar e inclinando el torso leeré las respuestas a mi petición de participación. En sexto lugar y besando casi la cinta se producirán las recomendaciones. En séptimo lugar habiendo traspaso ya la meta ruegos y preguntas. En octavo y último lugar y respirando costosamente discutiremos sobre la pornografía amateur y su influencia en el desarrollo de internet...

Apago el ordenador y me voy a correr. En otro momento seguiré escuchando el podcast.

Corriente

Como huir si ni siquiera se salir de mi calle. Miro las losas que forman el suelo de la callejuela donde vivo. Hay regueros de gotas que forman caminos que seguir.  ¿Quién manchará el suelo con esas gotas aceitosas? ¿Por qué quien ensucia la calle no la limpia? Elevo los talones para darme impulso los bajos de nuevo y comienzo a andar con paso firme. Un suave rasgueo de guitarra española me acompaña. Una brisa fría hace que emboce en mi abrigo de paño. Levanto la vista al cielo. Negros nubarrones se ciernen sobre la ciudad, pronto habrá lluvia y tendré que correr. Sigo caminando sin mirar atrás. En camino solo me cruzo con un par de personas. Las primeras gotas ya están cayendo. Cuando lo pienso dirijo la mirada al suelo pero las gotas del reguero se confunden con las de la lluvia. Aterrorizado me paralizo. Me cuestiono si podré seguir el camino iniciado hace tan solo unos minutos.  La lluvia arrecia empapándome. Yo sigo sin moverme. Entonces una mano cálida me conduce bajo el saliente de un balcón. Unos dulces ojos color miel. Un mechón de cabello negro ensortijado se escapa de su gorro de lana. Una sonrisa me muestra una perfecta sonrisa blanca como la cal. Su mano sigue cogiéndome. No puedo dejar de admirar su lustrosa piel de ébano.

-¿Por qué te estabas mojando?

-Porque pensaba que la lluvia no me dejaría continuar mi camino.

-Yo te ayudaré, ahora mismo dejara de llover y podremos continuar tu camino.

-Y si luego no sé volver.

-Ese es un riesgo que debes correr.

Poco a poco la lluvia empieza su retirada. Solo una leve y constante llovizna se queda fastidiándome. La chica no pierde su sonrisa. Me dice que reanudemos el camino. Yo señalo a los cielos, ella tira de mi sin hacer caso de mis súplicas. Al final accedo. Los primeros pasos los doy de puntillas por miedo al agua, gradualmente los pasos son más confiados…

Amistad

El día empezó como casi todos los sábados con una ligera resaca por las cervezas por la tertulia de la noche anterior. Me vestí con lo primero que pillé que estuviera limpio. Cogí la bandolera metí el libro que estaba leyendo “El juego del ángel”. Busqué en la mesita de noche para ver si encontraba cuartos conque pasar el día. Antes de salir de mi cuchitril me tomé un café con leche para intentar reanimarme. Mientras me lo hacía estuve escuchando “Como lo oyes” en Radio3. Salí corriendo porque no llegaba a tiempo de coger el autobús urbano que me llevaría al centro.  En el trayecto en el bus me encontré con Úrsula, Vera y Pepe. Continuamos con parte de la tertulia de la noche anterior sobre el final de las series, además de lo acertado del final o no yo seguía manteniendo lo doloroso y vacío que me sentía con alguna de ellas. En la puerta de La Lonja el bar que más frecuentábamos nos esperaba Milan con Pyros su bóxer atigrado. Después de hacerle unas carantoñas al perro entramos en el bar mientras él nos esperaba a la puerta cual cancerbero a la puerta de Hades aunque este era mucho menos fiero. Allí consumí el primer café solo. Estuvimos planificando el día hasta que el Botas nos trajo una noticia inesperada y que deseábamos fervientemente. Por lo visto el grupo que iba a tocar en El Remedo, una de las salas de conciertos de la ciudad que más se arriesgaba con gente desconocida, se había echado para atrás y estaban buscando alguien que lo sustituyera. Solo existía una condición para el que quisiera actuar, había que llevar el disco “London calling” de The Clash en vinilo. Todos pensamos en lo mismo. Cuando el Botas nos dijo que conocía a alguien que pudiera tenerlo, fue una conmoción...

Huida

No lograba quitarme la cara de mi cabeza, estaba retozando con bella mujer entre mis brazos y la cara de ese tío me anegaba los pensamientos. Le dí un beso en los labios y me dirigí l cuarto de baño a darme una ducha. Justo cuando abría la mampara para salir de la ducha me vino a la mente la identificación. Anoche lo había visto además de en el bar donde nos tomamos el refrigerio de madrugada antes de acostarnos, en el restaurante y en el primer pub al que fuimos. No podía ser una coincidencia. Cuando supiera la chica lo que iba a hacer con ella lo mínimo que haría conmigo es dejarme. Por su bien y por el mío espero que no se entere.

-¿Conoces algo de la ciudad?

-No, solo lo que vimos anoche, ¿porque? vas a hacerme de guía. –dijo ella confiada.

-Por desgracia me han llamado y hasta última hora de la mañana no podré estar contigo. Ayer me dijiste que querías comprar unos libros, te daré las señas de una buena librería que conozco. Aunque primero deberías ir a una cafetería donde hacen unas cupcakes de morirte. Y sino pasa nada no veríamos en el restaurante del bar marítimo del que te hablé ayer, reservamos mesa y mientras se nos hace la hora de comer damos un paseo.

-Veo que lo tienes todo planeado.

-Es lo que iba hacer contigo pero dadas las circunstancias tendrás que hacerlo sola.

-Vale pero esta tarde no habrá nada de trabajo.

-De acuerdo.

Salí del hotel mientras ella aún estaba acicalándose. Antes de cruzar la calle ya tenía al perro pisándome los talones. No sé de quién sería amigo pero fue fácil darle esquinazo. Entonces cambiaron las tornas y fui yo quien lo siguió a él. Como había previsto volvió al hotel a seguir a mi chica. Tal como le había indicado mi chica siguió el itinerario trazado. Cuando entramos en la ciudad vieja, apreté el paso y me pegué más aún a él. Y cuando nos adentramos en el centro histórico con su maraña de callejuelas me abalancé sobre él. Esperé a que mi chica doblara una esquina y que no hubiera nadie para neutralizarlo…

Animadversión

Soy fiel a mi mujer y no comparto para nada lo de tener concubinas. Como dijo un escritor español después de casarse una segunda vez cuando te casas es para siempre. Menos aún comparto lo de las concubinas cuando es también la de mi mujer. Quiero a mi mujer con locura. Sé que mi mujer no es excesivamente guapa pero sabe sacarse partido y lograr estar atractiva. Nunca jamás pensé en engañarla, hoy en día no se como lo pude hacer. He de decir que yo tampoco soy un apolo, soy más bien normalito. Y la chica protagonista de mi desliz es más bien guapa. Yo no realice ningún tipo de acercamiento hacia la chica por lo menos de manera activa. La chica es una compañera de la oficina donde trabajo. Cuando pasó lo nuestro llevaba poco tiempo en la empresa. La pusieron a trabajar bajo mi supervisión, yo intenté hacerle sus primeros días lo más agradables posibles y no imponerle ni presionarle hasta que viera que controlaba los mecanismos y procesos propios de su cargo. Incluso quedé con ella algún día tras el trabajo para conocerla mejor y ver como se iba adaptando a su trabajo y la empresa. Uno de esos días se derrumbo ante mi contándome sus incesantes fracasos sentimentales. Yo la consolé como pude. El desliz ocurrió en un curso de reciclaje de los programas informáticos que utilizamos. He de decir que entre mis defectos quizás el peor es mi afectación por las bebidas espirituosas. El curso se realizó en un hotel, tras el cual se efectuaría una comida. La comida se postergó hasta la noche y como mi mujer había quedado con las amigas accedí a ir con el resto que quedamos a tomarnos la última. De esa noche solo tengo recuerdos del día siguiente vomitando en casa de ella y maldiciéndome. Cuando se me pasó la resaca comenzaron los remordimientos.  Sabía que tenía que contárselo a mi mujer pero no sabía como. Fui directamente al meollo sin paños calientes y se lo conté todo. Primero incredulidad luego suspicacias por último amenazas. Y de repente me dijo que quería conocerla. Pero a solas, yo me temí lo peor. Se lo pedí y ella no tuvo reparos en la cita, incluso me dijo que ella aceptaría toda la responsabilidad del acto. El encuentro fue en un bar. Yo quería haber asistido de incógnito pero si me pillaba se podrían empeorar las cosas así que me quedé en casa hecho un mar de nervios. Mi mujer volvió a las tres horas alegre y sin contarme nada. Al día siguiente me relató lo sucedido. Se había acostado con ella. Me dijo que podía seguir con ella ya que le había gustado la experiencia y quería seguir con ella. Así que ahora tengo a dos mujeres, eso si mi mujer me dijo que no habrían tríos, donde quien mejor lo llevan son ellas. Yo con mi mujer sigo igual que antes del desliz aún no me explico como he salido de este embrollo para meterme en un mayor.

Subterfugio

Antes de siquiera abrir los ojos ya sentía la corona de agujas aniquilando mi cabeza. La luz del sol que entraba a raudales por la ventana abierta de par en par hería mis ojos. La lengua pastosa e incomoda dentro de la boca me pedía agua cuanto antes. Me giré para colocarme bocabajo y así resguardarme del sol. Entonces comenzó todo. Al voltearme puse mi cara entre la axila y el pecho de una chica que dormía a mi lado y de la que yo no me había dado cuenta. Sobresaltado rehice fugazmente el giro y casi caigo de la cama. La miré sorprendido pero no pude identificarla porque tenía un antebrazo sobre los ojos. Buscaba igual que yo protegerse de la luz. La sabana le cubría solo de cintura para abajo y no llevaba ninguna prenda de cintura para arriba. No recordaba quien era la chica pero lo que estaba claro es que poseía un cuerpo de escándalo. La pregunta que me surgía era como un mindundi como yo había acabado con un pedazo hembra como esta. Mi ropa estaba sobre una cómoda enfrente de la cama.  De puntillas me acerqué y la recogí, cuando iba a ir al aseo para darme una ducha que me ayudara a despejarme y a vestirme una voz ronca que salía de la chica me interrumpió:

-Si te vas a duchar no tardes que tengo que salir pitando.

-Vale. –respondí sin saber que más decir.

Continué en la misma posición sin moverme, intentando buscar lo poco que veía de su cara en mi cabeza para identificarla. Se sentó en la cama y me exhortó.

-Vamos que no tengo todo el día, sino entras tú me meto yo o esque quieres ducharte conmigo.

-No debería hacerte esta pregunta en esta situación pero ¿Quién eres? – me aventuré.

-¿Ya no te acuerdas de mi después de una noche tan movidita?

- Pues no, lo siento. –le respondí poniendo cara de póquer.

- Nos conocimos anoche en La Lonja, soy la camarera nueva. ¿Espero que no olvidaras también la promesa que me hiciste ayer?

- ¿Qué promesa? lo siento pero de ayer no recuerdo nada a partir de las 2. –le dije esperando lo peor.

-Me dijiste que eras productor musical y que si acostaba contigo me producirías un disco.

Me quedé blanco con la boca de abierta, colapsado.

-Ahora no me digas que me mentiste después del pedazo de mamada que te hice y de dejarte que me dieras por el culo. -siguió ella muy seria.

-Lo, lo sieeento pero lo que te dije ayer… -temblaba y del blanco había pasado a un rojo vivo que me abrasaba la cara. Si hubiera podido desaparecer o teletransportarme estaría ya muy lejos.

Entonces la chica empezó a reírse a mandíbula batiente.

-Es broma. Mi ex apareció y tú me ayudaste a quitármelo de en medio. Luego cuando cerramos el garito seguimos la juerga en la disco Acróbata y terminamos follando aquí.

-No me des esos sustos recién levantado. -dije yo aliviado ya con mi color habitual de cara.

Tormenta (corresponde al día 18/5/2012)

Argucias de un diletante

consorcio claro, inquietante

cojo, escojo, huyo mas no entiendo.

Cerveza, ron, pechuga pero no brécol.

Hablo más de la cuenta,

luego con pesadillas expío mi culpa

no sumisa, si asumida.

Sigo a amigos que me destierran

de rocas que ayudé a consolidar,

de vinos que caté y olvidé,

de músicas que compartí y admiré.

Sigo a amigos que me olvidaron

con los que soñé y viajé,

a los que alenté y respeté,

que despertaron y para siempre cambiaron.

Quiero creer, quiero esperar mas

la lejanía crece a cada aullar.

Ya no hay cachorros, ya no hay lobos.

Apetito inapetente, café sin bautizar

deseo irreal, tocar y no tocar.

Enfermo imaginario o paciente real

me deslizo y me engaño y vuelvo a claudicar

respiro sin aliento me dejo marear

mi esfuerzo se doblega ante el pestañear.

Un viejo amigo entre música veo navegar

no hablo con él, me da miedo saludar

antes jugábamos, en verano solíamos disfrutar

el tiempo nos separa y me hace dudar.

En la soledad de la noche quiero gritar

leo y leo y no paro de girar

nada me atormenta, nada me da solaz

los ruidos me acunan y no me permiten descansar.

Tengo sueño, quiero parar

pero el compromiso he de acabar

de escrito e ínfulas de ultramar

me obligan a no cejar mi soñar.

No hay música quien me ayudara a comunicar.

Provoco silencios incómodos

que todos quieren llenar sin más

mientras yo solo espero esperar

es que el silencio no tiene derecho a habitar.

Me inundan, me hacen pensar

son miedos ilusos, clientes de mal pagar

me influyen a la hora de bregar

y que yo aguanto sin respirar.

Garrapateo, escribo sin parar

las musas me iluminan en la blancura

con trazos negros para poder llegar

al limite que debo sobrepasar.

Me pican los ojos, me piden cerrar

con estas últimas palabras lo quiero solventar

hasta las articulaciones de fatiga

me conminan a finalizar.

Perversión (corresponde al día 17/5/2012)

Me despierto sin saber que hora es. Estoy solo en mi cama. Paso la mano por el lado vacío intentando recordarte. Tu sonrisa se aparece de repente después de tanto tiempo. Fue lo primero que vi de ti. Estábamos en el Pentagrama, el bar al que yo solía ir y tu no. Miraba entre la gente esperando que llegara un amigo me acompañara de copas. A través de la maraña de la gente una sonrisa refulgía. No era una sonrisa cautivadora, ni llamativa, ni excesivamente encantadora pero como siempre te decía era mi sonrisa. No creía que volvería a verte porque nos fuimos a otro local donde unos amigos daban un concierto. Pero tu sonrisa no me abandonó en toda la noche y cuando pude desligarme de las obligaciones que me ataban, huí de allí y te busqué sin ninguna esperanza. El Pentagrama estaba cerrado. Mis expectativas se diluyeron con la lluvia que arreciaba en ese momento. Cabizbajo y cariacontecido retorné a casa anhelando encontrarte al menos en sueños. Sin embargo la noche pasó en un duermevela intrascendente y enfermizo. Volvía cada día rezando con tornar a tropezarme contigo. Pero durante un mes mis plegarias fueron infructuosas. Cuando ya creía haberte perdido pareciste con mi sonrisa en tus labios y el cabello rubio cayéndote en cascada para enmarcar tu cara de niña. Te tenía a una décima de segundo pero para mi era una lucha de gigantes. Al final me acerqué cuando fuiste a la barra. Me dijiste que te llamabas Nacha y venías de provincias. Estabas terminando la carrera de filología hispánica. Lo siguiente que recuerdo es despertándome a tu lado. Íbamos todas las tardes al parque que había enfrente de mi casa. No dejaba contemplarte mientras jugabas con las flores en el jardín y tejías collares que luego me regalabas. Siempre terminabas llorando porque te acordabas de casa o porque sabías que tendrías que dejarme. Nunca entendí porque accediste a estar conmigo y por eso mi cabeza aún da vueltas persiguiéndote. Volviste a tu casa un lunes de junio con la promesa regresar. Mi vida sigue vacía con la esperanza…

Indefensión

                                           BAUTISTA CABALLERO N.

                                           C/ Caliope, 55

                                           Monte Fuerte

 

En Monte Fuerte, 22 de junio de 2011

 

VERA VALERA

C/ Naranjo, 14

Arribia

 

Añorada e indescriptible Vera:

Nuestro  proyecto del Centro Cultural Multidisciplinar La Lonja va viento en popa. En poco tiempo podrás dejar ese trabajo tuyo que nos aleja y unirte a nuestra quimera. Los libros se venden de maravilla, hicimos bien en dedicarnos a los libros menos conocidos e injustamente olvidados en vez de los best Sellers. También tenemos suerte de contar con Adán que tanto conoce de ese tipo de literatura y tanto lee. Además como los clientes se dejan aconsejar, que no vienen con un titulo en la cabeza y sino lo hay se marchan pues eso ayuda. He de decirte que fue un gran acierto lo de solo poner un ejemplar por titulo y guardar el resto en el viejo almacén de mi abuelo. Nos ahorramos en espacio y ganamos en variedad. He aprovecho ese cambio para así poder meter más discos. Estoy pensando en jubilar el cd de momento y tener solamente vinilos y poner a cambio un ordenador de cara al público para que se pueda bajar la música de los portales legales existentes. Incluso me carteado con alguno de ellos para ver si lo podemos facilitar más aún al cliente con alguna herramienta virtual que tengan ellos y no esté dispuesta para el gran público. Por fin he podido convencer a Sasha para que pose desnuda para mí. Sasha es quien tu y yo conocemos que se pasa todos los sábados por la tarde aquí oyendo discos y no compra ninguno, me ha dicho que quería que figurara ese nombre en los títulos de crédito de las fotografías. Esa exposición de la que estoy hablando siempre imitando portadas de discos con mujeres es para la que quiero que pose. Creo que voy a necesitar cinco chicas más, Bambi haber si tu te atreves también. Por cierto he hablado con la enoteca Portoluz y hemos quedado en organizar un evento que combinara catas de vinos con audición de discos míticos. Les ha gustado la idea cuando vengas los hablamos más detenidamente y quedamos con ellos para dejarlo cerrado. Bueno esto todo lo que ha pasado desde que te fuiste, se que cuando la leas refunfuñaras y me dirás que con lo que hablamos por esos ingenios demoniaco-virtuales como la Webcams, el chat y demás no tenía porque habértela escrito pero me hacía ilusión estrenar la estilográfica que me comprado.

Mil besos y un abrazo

Bauti

Confabulación

Confabulación

Interludio

Voy a contar mi historia ahora que observo como las nuevas tecnologías nos cercan con intenciones extinguicionistas. Mi estructura no está hecha de finas vitelas ni mis lomos están hechos de ricos tafiletes y aún así he decir que he recorrido algunas venturas dignas de reseñar quizás en un hermano ensayista. Mi primer propietario fue un voraz devorador de letras. No tenía miramientos a la hora de seleccionar la obra a leer. Ora libros de caballerías, ora novela negra, ora dramas, ora comedias, tal daba para este joven enamorado de la literatura. Solo tengo una queja de él le doblaba las puntas de mis hojas para señalar el punto donde se encontraba leyendo, ¡con los bonitos punto de lecturas que hay o que el podría crear con un poco de gusto! Solo pase por sus manos una vez, después me dejó en una caja de cartón junto con otros hermanos. Tenía estanterías y anaqueles poblando las paredes de su vivienda pero todas estaban atestadas de compañeros más importantes o antiguos que yo. Como estaba en buenas condiciones me utilizó como regalo de última hora para una amiga. La amiga intentó leerme en varias ocasiones pero aunque vi que a ella también le gustaban los de nuestra especie por lo visto lo que mis páginas contaban no era de su gusto. Terminó vendiéndome a una librería de viejo después de tres años estancia en su poder. Me compró una mujer en la treintena en un paquete que incluían ocho libros más. Por lo visto nos tenía preparada una misión más superficial, éramos simple atrezzo. Se había comprado un mueble rústico y había decidido que lo que mejor le iba y le daba mayor empaque eran unos libros usados. Tuve suerte, mi función es que me lean no ser un adorno, que con la mujer vivía su hija mucho más dispuesta a los quehaceres de la lectura. Ella no solo me leyó sino que me prestó a un amigo para que me leyera. Ahora estoy reposando en los anaqueles de este una vez leído esperando a ser devuelto y/o continuar mi periplo por otro camino.

Intromisión (corresponde al día 13/5/2012)

Quién me iba a decir a mi que un 7 de diciembre iba a estar vestido de cristiano pero en vez de para desfilar estaba esperando a que llegara una horda de zombies para matarlos. Había pasado todo en muy poco tiempo. Primero había sido la desaparición de un camión de una empresa farmacéutica a cien kilómetros de donde yo vivía. Enseguida salió la noticia de que el camión robado contenía fármacos en fase experimental y que trasladaban a otro centro para su destrucción ya que los resultados no eran los esperados y tenían que cambiar la formula. Eso había sido hacía poco más o menos un mes. Dos semanas después había saltado la noticia de que en una rave celebrada en una ciudad a cincuenta kilómetros de aquí  una decena de asistentes se habían desmayado entre convulsiones y con una fiebre muy alta. Tras conjeturas de todo tipo por parte de la prensa la historia se desvaneció sin conocer el final y si tenía algún tipo de relación con el robo. Siguieron avisando eso sí del peligro de los fármacos. La empresa farmacéutica llegó a ofrecer una cuantiosa recompensa tanto al que devolviera la mercancía como al que diera alguna pista de donde encontrarla. Dos semanas después de su desaparición el camión apareció quemado en una población cercana en un polígono industrial. En los días previos al inicio de las fiestas se rumoreo y se bromeo con que los fármacos los habían utilizados para cortar coca. La gente se lo tomó a cachondeo. Luego todo había sucedido muy rápido. El primer día habían caído tres personas entre convulsiones durante la retreta, sin embargo no se los habían llevado. Montaron un hospital de campaña en el pabellón deportivo de la localidad y los confinaron allí. Alertaron intentando  no relacionar una cosa con otra. Pero al día siguiente los enfermos fueron cincuenta. Se suspendieron las fiestas. Los enfermos empezaron a surgir de manera preocupante. Cerraron la población a las salidas y entradas sin permiso. Se impuso la ley marcial, toque de queda incluido. Entonces el trabajo de la policía se desbordó. Pidió voluntarios para acabar con los zombies en que se habían convertido los enfermos. Y aquí estamos…

Nebulosa (corresponde al día 12/5/2012)

Nada viene a mi mente, solo hay vacío. El malestar que atenaza mi cuerpo paraliza también mi mente. Resaca que reseca. Intentó que las musas me asistan más solo encuentro la nada. Busco en mi mente imágenes que inspiren las palabras que debo rendir. Sitúo delante de mi el cuaderno donde tengo que plasmar el texto y empuño también la estilográfica. Escribo un par de palabras que alienten el resto a surgir del pozo negro que es ahora mi cabeza. Nada acude a mi mente. La ebullición que sufría en otros momentos y que inundaba de historias y variantes mi mente ahora se transformado en terreno yermo. Me levantó del escritorio que no hace honor a su nombre. Voy al refrigerador y doy un trago de horchata. Entro al aseo a miccionar.  Vuelvo a mi cuarto a seguir con la tortura. Dejo vagar la mente y mientras garabateo en el cuaderno figuras oníricas sin sentido. Enciendo el televisor paso los canales sin detenerme en ninguno hasta que llego a un canal temático de cine y series donde está emitiendo El rey Arturo la película de 2004 protagonizada por Clive Owen y Keira Knightley. Me entretengo un rato y continuo mi repaso a la programación. Apago el televisor porque sé que más que inspirarme me va a distraer. Pienso en empezar la historia creando primero un personaje. Le voy a poner de nombre Urso, será chico. Será alto y delgado. Tendrá un estilismo más bien desenfadado. Se dedicará a la venta de vinilos con un servicio de transporte a domicilio solo en la ciudad donde tiene ubicada la tienda. Su vehiculo es una Vespa azul restaurada de 1982. Una vez creado el personaje el vacío instalado en mi mente no me deja seguir más.   Al decido escribir sobre lo que me está sucediendo y mi incapacidad para escribir.

Tumulto (corresponde al día 11/5/2012)

Calentamiento:

Derecha, derecha, revés, derecha, revés, derecha rara, red, revés, revés, revés, derecha, smash flojo y colocado, cristal, derecha, derecha, derecha, verja, derecha rara, revés, bolea, bolea, smash, bolea, bolea, bolea, smash, bola fuera.

<<Vamos, tengo que estirar más el brazo >>.

Derecha, derecha, revés, derecha profunda, cristal, bola fuera, derecha, derecha corta, red, revés, smash.

<< Haber con Milan paciencia que se desespera, con Urso que es zurdo en el saque bolas a la línea central y  bolas altas>>.

PRIMER SET 0-0 (empiezo sacando yo):

Saque profundo con bola al cristal lateral, devuelve mediante globo profundo, mi compañera golpe con bola pegada a la red y buscando el centro, bolea y me dirigen la pelota a mi, bola pegada a la verja que tras golpearla cae directa a la moqueta. Segundo saque al centro, bola alta, smash fuerte contra el suelo y la bola sale fuera de la pista.

<<Empezamos bien, dos bolas más así y tenemos el primer juego en el bolsillo.>>

Saque centrado flojo, me devuelven un golpe profundo que me esquina, devuelvo una derecha también profunda pero no muy fuerte, me devuelven otra bola profunda, me defiendo con un revés a dos manos y la pelota va a la red. Tercer saque a la línea de nuevo, devuelve una bola corta y floja mi compañero se cruza manda la bola cortándola al centro, la bola apenas si tiene inercia ascendente cuando toca el cristal. En el cuarto saque me sale golpe tan flojo que sorprendo a Milan y hago un ace. Cambio el saque a Urso se lo envío fuerte y profundo contra el cristal lateral, lo devuelve como puede con una bola alta, smash, se defienden con otra bola alta nuevo smash, la pelota da con violencia contra el cristal, salen corriendo los dos hacía la red donde ha sido despedida la bola pero no llegan a tiempo, juego.

<<Tengo que seguir a así y sin descentrarme>>.

3-1 (saca Milan)

Saque profundo contra el cristal lateral y con poca altura, para devolver tengo que apoyar una rodilla en tierra, hago un globo alto a Urso que está pegado a la red, Milan le hace la cobertura y devuelve la bola con otro globo para que le de tiempo a recuperar la posición, smash al centro cortado que apenas bota.

<<Tengo que acordarme de que hoy repiten Person of interest. Vamos hay que seguir igual. Me parece que tengo que sustituir el grip. Le queda bien la faldita a la rubia, me gustaría echar un partidito con ella. Cuando cambiemos de pista voy que echar un trago, tengo la boca seca >>.

5-4 (saca Urso)

Saque profundo al cuerpo, me lo quito  con un globo que va al cristal.

<<Venga vamos. El próximo tiene que ser más flojo y más alto. Si llevo cuatro que los he hecho bien como no me sale este.>>

Saca a mi compañero pegado a línea central, este llega justo y devuelve como puede, Milan da una derecha profunda, yo hago un globo, Urso da un golpe que pasa pegado a la red, mi compañero lo espera y hace una bolea que golpea en la verja y cae irremediablemente al suelo.

<<Tengo que bajar Luces Rojas. Está noche juegan los Lakers les queda una victoria para pasar a la final de división. Tengo que poner gasóleo al coche>>.

Me saca profundo golpeando al cristal lateral, yo devuelvo un globo...


Ilusión

Nos miramos a los ojos. Llevo la aguja al vinilo que espera girando y la dejo con cuidado. Comienza a sonar Segundo Premio.

Sentado esperando a que llames,
rezando por que des una señal,
los días cada vez van más despacio
y solamente puedo esperar.

Que vengas a explicar que todo ha terminado,
que tengas que decir que no me quieres ver.
Es imposible que hayas olvidado
lo que los dos podíamos hacer.

Y si esto que ha pasado
va a pasarnos otra vez,
y si todo ha sido en vano
no tienes que volver.

Mirando las paredes de este cuarto,
rezando por que vengas otra vez ,
y todo lo que habíamos hablado
es todo lo que vamos a perder.

Si nunca quise ser el único a tu lado,
si tuve miedo fue por que acabara así,
y todo el tiempo que he desperdiciado
se vuelve de nuevo contra mí.

Y si esto te hace daño,
si te puedo hacer sufrir,
ha servido para algo
al menos para mí.

Hago subir la aguja con el dispositivo que tiene el tocadiscos. Nos besamos. Úrsula me agarra con fuerza. Me suelto esperando no olvidar sus labios hasta que los vuelva a unir con los míos. Dejo caer suavemente la aguja de nuevo. Ahora Suena Desaparecer.

Cuando no te puedas mantener en pie,
y ya no te quede nada por beber.
Y tengas que volver,
y tengas que volver.
Y tienes tanto que explicar
que no te pienso escuchar.
Y no sepas que hacer,
y no sepas que hacer.
Y lo que tienes que decir
es algo que no quiero oír.

Esta vez nadie te va a preguntar
porque no aguantaría una mentira más.
Y si piensas volver
Y si piensas volver
Si lo has pensado alguna vez
puede que entonces yo no esté
Y ¿qué vas a ofrecer?,
y ¿qué vas a ofrecer?
Si lo que antes te sirvió
no tiene ya ningún valor.

Si te esfuerzas puedes desaparecer,
si te esfuerzas puedes desaparecer,
si te esfuerzas puedes desaparecer,
si te esfuerzas puedes desaparecer.

Y si vas a volver,
y si vas a volver.

Y si vas a volver,
y si vas a volver.

 

Así estuvimos toda la tarde, pensado en no volver…

Insumisión

Se llama Urso Bosco. Altura normal, mas bien delgado. Lleva siempre el pelo corto. No le gusta hacer deporte solo, sin embargo sale a correr todo los días de treinta a cuarenta minutos. Si que le gusta ver deporte sobretodo balonmano. Es del Glasgow Rangers. Le gusta más las mañanas que las noches aunque no le importa salir por las noches. Le encanta el cine va todas las semanas a ver películas al cine, comerciales o para cinéfilo. Tiene una especie de club de billar con los amigos. Su terreno de juego se encuentra en la Sociedad Billarística La Lonja. Su medio de transporte es una moto, más exactamente una OSSA Explorer de 250 cc. No es una moto para grandes desplazamientos pero para lo que él lo utiliza le sobra.  Le gusta llevar ropa usada. Casi siempre utiliza pantalones vaqueros, camiseta, chupa de cuero y unas Kelme Villacampa verdinegras. En invierno suele llevar un abrigo de paño de lana de doble abotonadura y pantalones de pana. Tiene tres tatuajes de hena un toro de osborne en el brazo derecho, un triskel en el izquierdo y una banda de moebius en la nuca con la parte interna amarilla y la externa roja aunque toda debiera ser del mismo color. Lleva siempre un reproductor mp3 a donde vaya. Le gusta el jazz en especial John Coltrane. Es un excelso dibujante y por el contrario, solo escribe cuando tiene que firmar. Dibuja en blocs de notas de tamaño cuartilla con lápiz. Vive en un sótano con su novia Galatea. Lleva siempre encima una chapa de Mirinda naranja que guarda de 1982, tres monedas una de cincuenta céntimos, una de cinco céntimos y una de cinco duros, un trozo de papel de estraza donde tiene apuntadas películas que ver y una cruz de madera que él mismo talló. Su amigo Joel le dice que és fetichista y él no lo niega. Ah y es vampiro.