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Ediciones de la Ceniza

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Reacción

El bosque era tan frondoso que las copas de arboles se entrelazaban unas con otras formando arcos de ojivales. El sendero apenas se dibujaba entre la hierba. El caballero cabalgaba tranquilamente seguido por dos escoltas. Reían mientras se jactaban ufanamente de las correrías realizadas.

-Creo que la próxima vez que volvamos no habrá siquiera que golpearlos.

-Si, mi señor.-dijo uno de los soldados.

-¿Habéis visto que ojos ponían todos cuando hemos azotado al alcalde?

-Si mi señor, así no dudaran de nuestras amenazas.- contestó el otro soldado.

-He visto a una joven que nos miraba desafiante ella será la próxima en pruebe mi dardo.

Tras un curva del camino alguien con yelmo, cota de malla y espada en posición ofensiva los esperaba impidiéndoles pasar. No era muy alto y mas bien delgado. No llevaba ninguna insignia que lo identificara.

-Déjanos pasar mequetrefe no tenemos tiempo para jugar a soldaditos. Ha sido un día muy largo. – dijo uno de los soldados.

-No. –aunque la respuesta fue tajante, el tono no fue muy varonil.

-Devuelve la ropa y armas a quién se los hayas robado. Eres un imberbe que debería estar jugando con chicos de su edad y no molestando a nobles caballeros.

-Devuelvan lo que han robado al pueblo de Harrenhal. – respondió el guerrero.

-Niño voy a bajar del caballo y a darte una azotaina, sino nos dejar pasar a la voz de ya. –amenazó el otro soldado.

-Aquí os espero.  – respondió el chico sin inmutarse.

El soldado que había proferido las primeras amenazas bajó de un salto del caballo y se dirigió con decisión hacia el guerrero aún apostado en medio del sendero. Cuando estaba apunto de agarrarlo, el guerrero lo golpeó con la parte plana de la hoja de la espada a la altura de los tobillos haciéndolo caer. Tras la sorpresa, llegó la ira por haber sido vencido por un niño pero antes de que este lograra levantarse el chico le golpeó de nuevo y de la misma manera esta vez en la cabeza dejándolo de inmediato inconsciente. El chico volvió a su posición inicial. El caballero y el otro soldado se quedaron estupefactos ante la ejecución del guerrero. El otro soldado bajó del caballo y se dirigió hacia guerrero esta vez portando la espada en la mano. Se lanzó con fuerza hacia el guerrero. El chico sorteó sin esfuerzo, cuando lo pasó de largo metió la hoja de la espada entre los pies haciéndolo caer. Cuando se iba a levantar el soldado iracundo el chico le dio una patada en la sien que lo dejó también inconsciente. El caballero se quedo quieto. Mientras de nuevo el guerrero volvía a su posición.

-Veo que solo sabéis pelear con pueblerinos, cuando se trata de guerreros es otra cosa. ¿Y vos os atrevéis a pelear u os quedaréis mirando desde el caballo?

El caballero se lanzó al galope contra el guerrero. Cuando llegó a su altura le tiró una estocada, el guerrero la sorteó y cogiéndolo del brazo hizo caer al caballero a tierra. Pisó la mano que llevaba la espada. Cuando este la soltó el guerrero la apartó de sus cercanías con una patada. Después se quitó el yelmo mostrando una bella cabellera de pelo rizado moreno que enmarcaba bonita una cara de chica.

-Pero vos… sois la chica que nos miraba desafiante en la plaza del pueblo.

-Soy Milla, para serviros bueno mas bien para humillaros…

Complacencia

El ruido de la lluvia me despierta diez minutos de que suene el despertador. A mi lado Arya sigue dormida. Apago el despertador antes de que suene.  Cojo la ropa con que me voy a vestir de la silla que hay a mi lado de la cama. De puntillas me meto en el cuarto de baño. Me doy un baño rápido y me vestido.  Recojo la bolsa bandolera, el abrigo de paño y la gorra de lana. Antes de marcharme doy un beso en la frente a Arya, ella entre sueños me despide. Me quedo mirándola antes de irme. Decía Máximo Valverde que después de ver dormir a Amparo Muñoz ya se podía morir tranquilo. Yo haría también mía esa frase.  A pesar de vivir en un tercero bajé por las escaleras como hacía siempre que podía así haría empezase a carburar. Sino fuese por la lluvia cogería mi Vespa PX125 pero dado el caso y recordando el parte meteorológico que nos avisaba que las nubes no nos dejarían en todo el día opté por coger el New Beetle. Pasé a comprar los diarios que habitualmente llevaba al café. Subí la persiana de La Lonja el café-librería que regentaba.  Bajé los taburetes de la barra, prendí las luces y encendí la cafetera. Coloqué los vasos y tazas que había dejado escurriendo la noche anterior en su estantería. Me tomé el primer café con leche del día leyendo la prensa. Cuando estaba apunto de empezar a leer Mundo Deportivo, llegó un mensajero con un paquete grande posiblemente una de las compras a peso de libros que había hecho semana pasada. Llevé el paquete a la parte interior donde teníamos situada la librería. A los diez minutos de irse el mensajero llegó Arya con su sempiterna sonrisa. Me dio un beso cándido en los labios, se hizo un café solo, cogió un periódico y se sentó a mi vera a leerlo. Los primeros clientes no llegaría hasta dentro de media hora pero a mi gustaba abrir el establecimiento con tiempo. La lluvia seguía callendo inclemente ojala continuara así todo el día…

 

Inconsciencia

Siempre he pensado que las mejores vivencias son las inesperadas o que surgen sin buscarlas.

Voy a contar una de las que mejor recuerdo. Era domingo noche, mis amigos y yo volvíamos de ver un partido de futbol de nuestro equipo en el pub que habitualmente frecuentamos. Íbamos un poco tocados porque nuestro equipo había ganado goleando y nosotros lo habíamos celebrado a lo grande. Del grupo de ocho que nos habíamos juntado para ver el futbol solo quedábamos cuatro. Estuvimos hablando un rato en la puerta de mi casa que estaba de camino a las casas del resto. Cuando me cansé me despedí y los dejé discutiendo en la calle. Pensaba en darme una ducha para refrescarme y rebajar el alcohol y leer un rato antes de irme a la cama. Eran las once. Sin embargo cuando entré en casa mi padre me dijo si le metía yo el coche que él iba ya en pijama. Daría una vuelta con los amigos por el pueblo antes de guardarlo, el alcohol me subía la euforia y nublaba el raciocinio. Salí rápidamente a la calle a ver si mis amigos estaban aún. Seguían discutiendo pero ahora se encontraban a cincuenta metros de mi casa. Les dí un grito para que se volvieran. Les dije si les apetecía dar una vuelta en el coche de mi padre. Todos aceptaron sin dudarlo éramos unos veinteañeros sin obligaciones, solo teníamos los exámenes al final de la semana. El coche no lo guardaba en casa sino en un viejo almacén propiedad de mi abuelo. Al subir al coche nos esperaba una sorpresa a mi padre se le había caído un billete de diez mil pesetas en el asiento. Estábamos a finales de los noventa. Yo tenía cierto desapego al dinero se era para compartirlo con los amigos. Les propuse gastarlo a mis amigos en un pub de un pueblo vecino donde íbamos cuando nos cansábamos de los establecimientos locales. Todos accedieron sin miramientos. Recuerdo llegar al pub, los dos primeros cubatas y que nos pusimos a hablar con un grupo de chicas muy monas que en otro estado solo nos hubiéramos atrevido a mirar. Luego solo me vienen retazos sueltos de lo que debió suceder. Estuve besando a una chica que creo se llamaba Sonia. Salimos corriendo porque apareció el novio, a unos de mis amigos con una brecha en una ceja. Yo saliendo a toda pastilla con el coche. A mi amigo con una bolsa de cubitos en la ceja que creo que sacamos de una gasolinera. Y poco más. Con el tiempo reconstruimos las lagunas que todos teníamos a base invenciones.

Por cierto el coche durmió en la calle.

Malabarismo

El portero mira en lontananza para sacar el balón dando un pelotazo pero que esa no es su manera de jugar. Dice unas palabras ininteligibles para aquellos a los que van dirigidas e indica con la mano libre el movimiento que quiere que hagan y no van a hacer. Cuando hace el gesto de sacar en largo pero con el rabillo del ojo esta viendo como es acerca su defensa central, cuando esta a dos metros dejar caer el balón a sus pies. Conduce el balón avanzando una decena de  metros los delanteros del equipo contrario se encuentran delante de la línea del medio campo esperando que traspase la línea imaginaria que referencia cuando ellos deben presionar. Justo detrás de ellos en tierra libre se posiciona el cerebro y conductor del equipo. El central le envía el balón, antes de que los delanteros y centrocampistas se cierren sobre devuelve el balón al central. Este la abre rápidamente a su izquierda donde lateral con más terreno libre lo recoge internándose en el campo rival más profundamente. Le sale un interior a taparlo, este haciendo una pared con un centrocampista de su equipo sortea al adversario y gana el último tercio del campo de ataque. El lateral del equipo contrario le impide conseguir ganar la línea de fondo para tener un mejor centro. Hace como si fuera  a centrar el lateral contrario salta para impedirlo, pero como este no centra mientras esta en el aire aprovecha para dejarlo atrás y avanzar paralelo a portería. Antes de que lo cierre el central da el balón al centrocampista con el que hizo la pared. Este abre las piernas y deja que pase entre ellas con lo que el centrocampista defensivo que había hecho la cobertura al central desplazado de su posición solo puede ver pasar el balón. Lo recoge el número diez de su equipo que con un toque mínimo lo cede al delantero centro que se encuentra a su derecha. Este realiza el gesto de disparar, mientras el número diez se adentra en las peligrosas aguas  del área contraria a toda velocidad mirando únicamente de sortear a los defensores que intentan salir para provocar que el árbitro pite fuera de juego. El delantero centro en lugar de chutar cuela el balón por encima de todos los defensores del equipo contrario, dejando al numero diez solo ante el portero. Con un toque de su bota el balón cae muerto a sus pies y cuando el portero sale con los brazos abiertos y ligeramente arrodillado para cerrar todo hueco a portería, el delantero numero diez envía el balón por encima de este llegando a las redes irremediablemente.

Absolución (corresponde al día 4/5/2012)

El viento frío soplaba con fuerza en el bosque. El grupo iba compacto buscando perder el mínimo calor posible. El que estaba en el centro marcaba el camino con una luz que iluminaba los pasos dados. Se paraban a cada ruido presa del miedo. Uno de ellos cuestionó la resolución que iban tomado y les pidió pensar de nuevo los que iban a hacer. El portador de la luz respondió hablando de que era la única manera de resolver la situación donde se encontraban .Siguieron caminando. Diez minutos mas tarde pararon.

-Ahí delante tenemos el claro donde nos espera Ayuso y los suyos. -dijo el que llevaba la luz.

-¿Que vamos hacer? ¿Seguimos con el plan? -pregunta una chica situada en uno de los extremos.

-Lo seguimos al pie de la letra. -responde el portador de la luz.

-Cada uno tiene claro sus propósitos. A ver Axel, ¿has creado el campo magnético para aislarnos y protegernos de las posibles embestidas de Ayuso?

-Si, pero porque mandas tu si eres el único que no tiene poderes.

-Quizás por eso soy el único que tiene las ideas claras.

-Clara tienes preparados los puños de fuego. Irlanda controlas su pensamiento. Milo estas preparado para convocar a la meteorología.

Tres respuestas afirmativas surgen con decisión.

Avanzan todos juntos separándose apenas unas centímetros unos de otros. Caminan a pasos cortos. El progreso es lento ante su prevención.  En el claro les espera otro grupo, este amenazante.  Esta formado por siete integrantes dos mas que el primer grupo.  

-Pensaba que no vendríais. – habla con sorna el adelantado del grupo. Forman una punta de flecha.

-Ayuso, esto debe acabar, para bien o para mal. –contesta el adelantado.

En voz baja el portador alecciona a sus compañeros y los envalentona.

Una membrana verde pistacho rodea el grupo de cinco. Varios árboles caen sobre la membrana.  Una gran roca pende sobre sus cabezas.  Un rayo eléctrico choca contra la membrana.  La chica llamada Irlanda empieza a sudar dando signos de flaqueza y dolor.

El chico que se encuentra en el centro sigue dándoles ánimos. Pide a Milo que lance un ataque con lluvia y rayos.  Y le dice a Clara que tenga preparados sus puños.

Ayuso saca un reloj y mira al grupo acosado por sus ataques.  De repente la resistencia acaba, los ataques atraviesan el escudo y ellos caen fulminados. Entonces Las ofensivas se redoblan.

Un grito resuena en el bosque.

-No. – El portador de la luz es el único en pie y con el dedo índice amenazando a Ayuso le sigue gritando.- Te di una oportunidad pero que no vas a cambiar nunca.

-Dijiste de dejarías libre albedrío.-ataca Ayuso.

-Si, a cambio de que siguieras las reglas del juego. Veo que eso para ti es imposible.

-¿De verdad eres tú?

-Si soy yo. El portador de la luz.

-Atacad.- grita Ayuso con todas sus fuerzas.

-Sea…

El portador de la luz agacha la cabeza, extiende la palma de la mano como si fuera un escudo y Ayuso y sus compinches caen como títeres a los que se les hubiera cortado los hilos.

Caución

El extraño deja a la chica en el suelo de la entrada del edificio abandonado. El extraño va embozado en un abrigo largo y tocado con un gorro negro de lana. Se marcha cerrando la puerta. El edificio es un viejo edificio de viviendas de dos plantas con dos viviendas por planta y sótano. A las tres horas la chica se despierta y mira sin comprender ni entender lo que pasa. Ella no conoce el lugar.

Donde cojones estoy. Lo último que recuerdo es el metro y mi inútil resistencia a quedarme dormida. Ha sido una noche muy larga, yo apenas he descansado. Tengo las piernas doloridas de bailar además no me ha dado tiempo a estirar. La maldita puta de Andrea, ya le dije que no se metiera nada de eso y al final se ha descontrolado. Encima a mi me meten el puro por no vigilarla y me toca comerme su turno.

La chica se levanta dolorida, frotándose las piernas. Mira en derredor. A la izquierda hay lo que parece una garita de un portero, enfrente de ella unas escaleras que suben y detrás una puerta cerrada. Entra en la garita solo hay polvo. Cuando apoya el pie en el primer escalón algo le vibra en el bolsillo derecho de su pantalón. Es un móvil pero no es suyo. Acaba de entrar un sms.

Sube al primero A, desnúdate, ponte el antifaz y espérame acostada en el dormitorio de matrimonio. Cuanto menos te resistas antes terminaré.

Va hacia la puerta de entrada del edificio, prueba a abrirla. Esta cerrada. Hay una ventana pero se encuentra tapiada con maderos. Palpa en sus bolsillos haber si encuentra algo. Ni en los pantalones ni en la chupa de cuero hay nada. Sube al primer piso. La vivienda B esta cerrada. Al fondo del pasillo hay una ventana también tapiada. Entra en el A. Está completamente vacío salvo por una vieja cama de matrimonio en una de las habitaciones. Sube al segundo piso con el mismo resultado, todo cerrado o tapiado. Vuelve al primero A. Quita el colchón de la cama. El somier es de láminas de madera. Oye ruidos bajo. Salta con fuerza sobre las láminas de madera que no resisten su empellón. Coge una como si fuera un bate y espera…

Atropello

Utilicé el tranquilizante del que siempre me ayudaba en las grandes ocasiones, ron solo. El nerviosismo seguía ahí pero el calor que llenaba ahora mi estomago me decía que no duraría. Cuando alguien toma posesión de un cargo importante debe hacerlo con los honores y fanfarrias adecuadas. Primero llegó Castillo mi padre biológico, con sonrisa confiada y ademanes de Papa Noel cargado. Después llegó Naranjo el hombre que ha hecho de mi lo que soy y al que hoy debo traicionar y usurpar su cargo. Estoy tentado de transcribir lo que hoy va a suceder para enviárselo a los creadores de series como The Wire, Boardwalk Empire o Kings y vean como es la realidad. Fui hasta la cocina a ver si Carlota, mi esposa, lo tenía todo preparado para la cena. Mientras Castillo y Naranjo hablaban uno confiado otro con cara de póquer. A la vez que preparaba las bebidas de cada uno pensaba si había elegido el  lado correcto. La cena transcurrió con normalidad relativa. A Naranjo se le veía como cada vez le gustaba menos las incesantes bromas con que no agasajaba un Castillo exultante. Yo también empezaba a estar incomodo y quería que todo terminara cuanto antes. Cuando terminamos ayudé a mi mujer a recoger la mesa para acabar antes y saqué unas bebidas espirituosas que nos ayudaran a relajar la situación. Carlota ofreció un tiramisú que había hecho el día anterior pero ambos declinaron el ofrecimiento, rogándole por mi parte que se fuera a dar un paseo. A pesar de conocer el resultado Castillo parecía que no quería prolongar la agonía. Se puso serio y comenzó un monologo sobre el paso del tiempo, la edad cuando uno debe dejar paso a los hijos, la buena gestión realizada a cargo de la empresa y una serie de halagos vacíos. A mi daba asco esa palabrería de expiación. Terminó su perorata agradeciéndole los años dedicados y conminándole a alejarse lo más posible de la empresa. A pesar de olérselo a Naranjo aguantó el chaparrón con un rictus de dolor por la traición. Cogí el revolver que había dejado pegado en la parte interna de la mesa con cinta de embalaje. Naranjo se quedó blanco cuando vio el arma. Intentó balbucear algo y antes de que pudiera reaccionar le metí dos tiros a Castillo en el corazón. Me había convertido en el nuevo dueño de la ciudad.

Una historia por día

Voy a intentar conseguir alcanzar el reto que lanzan en la pagina web storyaday de escribir una historia por día durante todo el mes de mayo. No sé si como hago siempre lo dejaré a medias. Probé a realizar el reto que propone la pagina National Novel Writing Month, pero escribiendo a mano, en cuaderno Moleskine cahier de tamaño13x21 cms. y con un bolígrafo Inoxcrom de tinta azul. Completé 35 paginas que no sé a cuantas palabras equivale, el reto eran 50.000 palabras a lo largo del mes de noviembre, pero estoy seguro de que no llegué ni a la mitad. Además he probado a escribir historias por mi cuenta de todo tipo y el noventa por ciento están inacabadas.

No he preparado nada aunque si he sacado y he guardado en mi cabeza ideas sobre que escribir. Lo que de momento no tengo claro es la extensión a que debo llegar para validar el texto como correcto. Creo que me voy a imponer una extensión de trescientas palabras pero que no es necesario que sea en un solo texto sino que pueden ser varios siendo eso si la suma de todos ellos de trescientas palabras. En siguientes ediciones iré subiendo el límite. Se deben escribir o agregar a la entrada antes de las doce de la noche. Cuando no se llegue a las trescientas palabras se puede recuperar al día siguiente. Hay un límite de tres días consecutivos sin recuperar, es decir que cuando halla tres días consecutivos sin presentar un texto quedara suspendido el reto.  Se pueden adelantar trabajo escribiendo varios textos en un mismo día pero para ser validos deben ser insertados en la entrada en días diferentes. Las palabras de mas no valen para sumar al texto del día siguiente. El texto es de temática y genero libre con la única condición de tener cierta coherencia, es decir no se puede escribir la lista de la compra o sí si no es simplemente una serie de alimentos al azar sino que el conjunto busca un significado. De momento y a vuela pluma estas son mis condiciones.

 

Espero que las musas me acompañen…

EL Peso del Pasado y VIII

En la habitacion se echan en la cama sin desvestirse, las maletas y petates residen a cada lado de su propietario.

- Tengo que darme una ducha antes de acostarme.- dice el chico.
- Yo tambien, haber si me relajo un poco.
- Entra tu primero, mientras mirare que rutas podemos tomar y a que lugares debemos ir para pasar desapercibidos.
 
La chica se gira en la cama y mira al chico.
- Te vuelvo a preguntar. Porque me ayudas?
- A lo mejor estoy cansado de estar solo.

La chica coge una muda nueva de su maleta y entra en el cuarto de baño.
 
Al salir del cuarto de baño ya duchada el chico esta maniatado a la unica silla de la habitacion. Dos tipos de gran envergadura lo escoltan. Ella les echa una mirada de aprobación.
 
Mirando al chico a los ojos le dice: 
- Te necesito para un trabajo.

El Peso del Pasado VII

- Porque no te quedaste en tu ciudad a vivir?
- El tiempo que me quedé fue para comprobar si habían averiguado algo incriminatorio hacia mi. Como precaución tome mas medidas. Yo actuaba como instructor de los nuevos. Uno de los muchachos se metió en una trifulca y mato a un chico, nadie de ninguna organización ni poli o gente influyente. Yo moldee la situación para hacerle creer que se había metido en un buen lío, después le dije que él era un buen chico no diría nada a cambio de que me ayudara si en algún momento lo necesitaba. El chico se lo tragó. Esto fue unos meses antes de hablar siquiera de irme. El problema es que a veces no te dejan ir así como así. Puede ser que te instales como autónomo y si te contratasen contra ellos serias mas peligro que alguien fuera desconocedor de la organización. Además y sobretodo es por la información que cada uno puede atesorar de los trabajos efectuados. Quería guardar las espaldas por si decidían ir a por mí. El actual jefe confiaba en mi y su ascenso iba acompañado de los resultados de mis trabajos. En cierta manera él me había tutelado para no salir del "buen camino". Muchos no aguantan la presión y terminan como yo empecé o peor. Yo era su soldado universal, con pies de barro por mis antecedentes y debían guardar su inversión mientras le fuera útil. ****Cuando me fui le dije a mi discipulo que estuviera atento a cualquier informacion entorno a mi. Le di instrucciones de que avisara en cuanto surgiera alga, mediante correo electronico y fuera de los ordenadores de cualquier empresa de la organizacion. A los cinco meses de estar de "vacaciones" recibi un correo electronico diciendome que alguien me habia visto la tarde de la matanza irme con los asesinados. tambien me dijo que me buscaban para hablar conmigo, sobretodo para ver si podia darles alguna pista. Para evitar problemas y se olviden de mi no meacerco por alli, crep que nunca volvere.
- Cuanto te llevaste?
- un buen pellizco para sabiendo gestionarlo no tener que trabajar mas.
- Si que es un buen pellizco.
- Que ruta vamos a tomar?
El chico saca de su bandolera un mapa de carreteras. Despliega la hoja correspondiente a la zona donde se hallan.
- Estamos aqui, yo iria aqui. -señala con un dedo una poblacion en el mapa.- Hay un buen sitio para quedarse unos dias y decidir que hacemos a continuacion.
-Vale.

El Peso del Pasado VI

- Cómo pudiste dejarlo si te tenían tan cogido?
- Me pasó un poco como a ti, pero además tuve suerte. Se me había acabado la paciencia de esperar y quería volver a ser civilizado. Cuando yo empecé había que ser delicado, los asuntos se llevaban con sumo cuidado intentando ser invisibles. Eso se acabo. Es más fácil contratar un buen bufete de abogados que instruir a veinte hombres. Yo seguía siendo útil, pero el resto de compañeros me veían a mi edad como obsoleto. Yo era cuidadoso cuando yo mataba a alguien no dejaba pistas de nada, ahora el estilo era otro había que hacer ostentación de crueldad. Hablé con el jefe pidiéndole que me dejara marchar. De la antigua guardia pretoriana solo quedábamos un pequeño reducto de cinco hombres. Me dijo que esperara un par de meses. Pero la ocasión apareció antes. Los cuatros compañeras de la vieja guardia debían hacer una simple transacción de dinero por droga. Debía ser sencillo, sin complicaciones. Trabajamos por turnos como cualquier empresa. Yo estaba en otro turno. De camino al punto de encuentro pararon en un bar de la organización donde casualmente me encontraba tomando algo a la espera de empezar mi turno. Estaba tan aburrido que me ofrecí a acompañarlos. Como la configuración del grupo se había predeterminado con anterioridad, para evitar suspicacias esperé en el coche. Ellos se reunirían en una nave desocupada, cada grupo entraría por un extremo y en el centro realizarían el intercambio. No sé que sucedió. Pero oí disparos y cuando me asome todos estaban muertos. Cogí el dinero y la droga, el dinero lo guardé, de la droga me deshice. Salí del polígono industrial donde se encontraba la nave. Tomé el bus urbano y me dirigí como todos los días al trabajo. Como todos me sentí jodido por lo ocurrido puesto que no debía de haber entrañado peligro. Al desaparecer la vieja guardia tuve mas fuerza a la hora de pedir que me dejara marchar. En esta ocasión no se opuso, solo me pidió acabar la semana. Me dedique durante un tiempo a guarda jurado de una discoteca para salvar las apariencias. La disco era de la organización evidentemente. Investigaron la matanza tanto un bando como otro pero no llegaron a ninguna conclusión. Me despedí de la disco alegando que quería tomar unas vacaciones y viajar. Y eso es lo que llevo haciendo todo este tiempo.

El Peso del Pasado V

Tras casi una hora de recorrer unas autopistas y otras, coger desvíos paran en un bar de una zona de servicio. Sentados en una mesa al calor de dos cafés cargados conversan despreocupadamente.
- Cuéntame tu historia. De que huyes.
- Como te dije cuando nos conocimos era un asesino. Operaba al servicio de una mafia extendida por todo el país. Nuestro trabajo consistía no solo en matar a quien fuera inoportuno para la organización sino también tareas de guardaespaldas, recaudación de dinero e intimidación. Estas dos ultimas cosas con menor frecuencia.
- Cómo se hace alguien asesino?
- Con dieciocho años estaba ahogado de deudas por drogas y apuestas. Un día vinieron dos matones a cobrar. Yo no tenia dinero. Me llevaron con ellos y me encerraron en nave deshabitada. Mas exactamente en su oficina, que para evitar que el ruido causante alertase a alguien tenia las ventanas tapiadas. Me dejaron una semana allí. Venían una vez al día a traerme de comer, una garrafa de agua y a vaciar dos cubos que utilizaba de letrina. Cuando se me pasó el mono hablaron conmigo. Tenían un trato que ofrecerme. Para saldar la deuda contraida debía matar a un tipo. En realidad era una emboscada para cargar yo con todo, no podía salir limpio. No tenían nada contra mí, simplemente querían quedar ellos a salvo. El tipo a eliminar era de la propia organización. Le dijeron que mandaban a alguien para llevarle cierta documentación. Cuando entre en la casa, ellos me seguían y atrancaron la puerta cosa que yo no me di cuenta hasta que maté al tipo y me disponía a huir. La casa donde estaba encerrado era un chalet de tres pisos en una urbanización de lujo. Estaba solo, las ventanas estaban todas enrejadas y la única manera de escapar era saltar desde la terraza. Pensaban que no tendría recursos para salir de esa situación pero se equivocaron. Estuve practicando alpinismo desde los quince a los diecisiete, iba dos veces por semana a un rocodromo. Aunque yo no estaba en forma no fue difícil llegar al suelo. Como ellos se quedaron a ver el desenlace en cuanto pise tierra se abalanzaron sobre mí. Yo pensé que seria mi fin. Sin embargo me preguntaron si tenia otras habilidades y/o estudios.Además del alpinismo lo en lo que he podido defenderme un poco ha sido con la informática. Esto que te cuento sucedió hace como doce años, cualquiera que supiera encender un ordenador era casi un experto. Vieron que tenia posibilidades y se quedaron conmigo, en este caso no me dieron a elegir. Me entrenaron y aleccionaron en todo lo que les pareció útil. Fui el primer asesino de la nueva era. Hasta entonces solo querían pistoleros, a partir de ese momento necesitaban soldados.

El Peso del Pasado IV

Paró el coche, miró hacia atrás.
- Creo que está bien oculto.
- Tardaran mucho en encontrarlo? - preguntó la chica mirando también hacia atrás.
- Eso no me preocupa. Lo importante es que crean tu historia.
- Y si no me creen o sospechan algo, que haremos?
- Si empieza a llover habrá que correr, dice una canción. Pues eso.
- Tu que vas a hacer?
- Buscare un sitio donde vivir cerca de ti, así podré rondarte disimuladamente.
- No cumple el perfil de asesino.
- Porque?, porque me preocupo por ti.
- Además de eso, me refiero también estéticamente. Llevas un Escarabajo modelo nuevo, vistes como un indie y no impones por tu físico.
- Que esperabas que fuera con un deportivo espectacular, vistiera de Armani y midiera dos metros. Eso son los tópicos de las pelis o tal vez como algún que otro guardaespaldas. Debemos pasar inadvertidos.
- No eres muy grande, eres diestro con las armas eso lo has demostrado, no utilizabas la fuerza bruta?
- En la lucha cuerpo a cuerpo si eso es a lo que te refieres, no solo importa la fuerza sino saber utilizarla.
- Para golpear...
- Mierda! - exclamó el chico golpeando el volante del coche.
- Que pasa? - pregunta la chica, con cara asustada.
- El plan no creo que funcione.
- Porqué?
- Porque lo maté con su propia arma. Creerán que lo emborrachaste o drogaste y tú o alguien compinchado contigo lo mataron.
- No podemos alterar algo para que piensen otra cosa.
- No tendría sentido y posiblemente sabrían cuales fueron los primeros disparos.
- Tenemos que volver al coche de nuevo?
- No, huimos. Tienes algo en casa que recoger, algo muy importante.
- Solo llevo mi documentación y el vestido que ves. Me gustaría coger ropa, tarjetas bancarias y dinero que tengo guardado.
- Sabes si el muerto dijo algo de haber quedado con alguien a una hora determinada?
- Dijo que teníamos por delante cinco horas de diversión.
- Tenemos tiempo pero no te entretengas. No te cambies solo coge lo que necesites.
 
Mientras la chica ha subido, él en el coche se queda y observa todo lo que ocurre a su alrededor disimuladamente. La chica baja a los diez minutos con un petate de militar lleno, en vez del vestido lleva vaqueros, una sudadera y zapatillas de deporte. Deja el petate en los asientos de atrás.
- Te dije que no te cambiaras.
- He sido rápida, era lo importante.
- Bien y ahora toca desaparecer.
- Dónde vamos?
- Lo decidiremos por el camino, "se hace camino al andar", no?

El Peso del Pasado III

Cuando vuelve a la habitación la chica ha logrado meterle las perneras de los pantalones pero no consigue subírselo hasta la cintura, el muerto es un hombre fornido de unos 95 a 100 kgs.
- Espera lo levantare para que puedas terminar de ponerlos.
- Alguien se ha despertado?
- No he observado ningún movimiento anómalo, incluso el recepcionista de guardia esta durmiendo. Por cierto, sabes conducir?
- Si, porque?
- Por que tendrás tú que llevar su coche.- responde indicando con la mirada al muerto.
- Y si alguien se fija en él o en el coche?, has dicho que es un tipo importante.
- Un disparo ha sido en el corazón y otro en la garganta. El de la garganta lo taparemos con un pañuelo para salir del paso, el otro lo tapa su ropa. En el coche lo recostaremos y le echaremos whisqui por encima, ahora le cerramos los ojos antes de que actúe el rigor mortis y puede pasar como un borracho durmiendo.
- Y la sangre?, habrá que limpìarla.
- La sangre y todo objeto que tu hayas tocado. Dónde te recogió el animal? En tu casa?
- Nunca quedo con los clientes en la puerta de mi casa. Lo habitual es hacerlo en un bar elegante o en u restaurante para comenzar con los preliminares. Con él como quería ir directo al sexo, si quería por mi casa pero yo lo cite en la puerta de un edificio a 300 metros de mi casa.
- Te conocían allí?
- No, es la primera vez que quedo en ese lugar.
- Y por qué allí?
- A veces salgo a pasear y paso por allí.
- Perfecto. Una pregunta, que ocurre cuando os encontráis indispuestas en el ultimo momento y no podéis acudir a la cita.
- Debemos llamar inmediatamente para que lo sepa la madame y actúe en consecuencia
- Esto va ser mas complicado de lo que yo esperaba...

El Peso del Pasado II

- No me gusta meterme donde no me llaman pero tus gritos no presagiaban un final feliz. - Y que vamos a hacer ahora? - Bueno gracias al silenciador no se ha hecho mucho ruido. - Pero encontraran el cadáver. - Te vieron entrar con él? - No creo. Espere en el coche a que él viera si había una habitación libre. Cuando llegamos todas las luces de las habitaciones estaban apagadas y no se oían ruidos de teles, radio o música. - Porque habéis venido a un motel de muerte como este? Si por lo que tú me has contado eres una puta de lujo. - Si, este tipo de clientes normalmente suele preferir hoteles de cinco estrellas y restaurantes de lujo, a veces somos mas señoritas de compañía que putas aunque son las menos. La mayoría de veces suelen querer unos preliminares antes del sexo, incluso a veces es un mero formalismo para cumplir con el expediente. Sin embargo con este antes de entrar a la habitación ya me estaba follando, solo hacia diez minutos que me había recogido. - Vamos a ver quien es. Hurgó en la ropa que había en una silla junto a la mesilla de noche. Del bolsillo interno de la americana sacó una cartera negra gastada. Hizo un listado de las pertenencias: mucho dinero, algunas tarjetas, su DNI y su carnet de conducir. - Joder, joder, joder. - Que pasa? Quien es? - La chica le mira asustada, ante las exclamaciones de él. - Es el hermano cabron del jefe del sindicato del crimen. La hemos liado. - Que vamos a hacer? - Primero, hay alguna posibilidad de que tu jefa o lo que sea lo olvide, dé el nombre de otra o alguna cosa así. - Lo dudo. - Entonces debemos llevar al finado a otro sitio para que no lo relacionen contigo, y piensen que el asesinato fue cometido después de dejarte a ti. Cámbiate y recoge todas tus cosas. Intenta vestirlo, mientras yo también voy a cambiarme y a mirar si alguien se ha despertado, cuando vuelva te ayudare a terminar de vestirlo. - Pero no tardes, aunque este muerto no quiero pasar mucho tiempo a solas con este animal.

El Peso del Pasado I

Mis escasas pertenencias recogidas en el maletero de mi coche, para mi vida nomada es lo mas practico. Siempre se paga por los pecados cometidos, algunas veces es duro otras se lleva con resignacion y filosofia, pero hay que pagar una penitencia.

- Eres pistolero?
- No, soy un asesino.
- Es lo mismo.
- Un pistolero es cualquier tipo que lleva una pistola. Un asesino puede matar con cualquier objeto o con sus manos desnudas.
- Vas a matar ahora a alguien?
- Ya no ejerzo, estoy retirado.
- Entonces que haces aqui?
- Huyo de mi pasado.
- Lo consiguues?, porque a mi me gustaria hacer desaparecer el mio.
- Tu de que huyes?
- Era actriz porno, pero mi epoca acabo. Solo tengo 28 años pero mi carrera ha terminado. Ahora hay mas jovenes, con tetas mas grandes o mas estrellas. Asi que voy trabajando en lo que puedo y cuando tengo necesidad de mas dinero me prostituyo, como hice algun que otro streptease en la tele y participe en un par de pelis famosas trabajo por catalogo y ganando mas dinero que una puta normal. Pero no es algo en lo que quiero seguir mucho tiempo. Estoy ahorrando para montar un negocio y depender de mi misma.
- Este era un cliente?
- Sí, normalmente no son violentos, si alguno muestra una conducta sospechosa se le rechaza en nuestro servicio, nosotras no ofrecemos esos servicios de sadomasoquismo. Ademas no creo que haya muchas dispuestas. Gracias por salvarme, podria haberme matado de no haber intervenido.

El Golpe

- ya no hay nada, ya no existes.
- eso lo veremos.
 
antes de que el chico de los ojos verdes hiciera cualquier movimiento la chica lo habia detenido situando la planta de su pie derecho sobre la nuez de él.
 
- te lo dije.
- siempre fuiste una gatita muy traviesa, pero siempre volvias al redil temerosa y asustada.
- eso se acabó.
 
cuando el chico miró en los ojos de ella, el miedo que no apareció en ellos si aparecio en los de él.

La Venganza

La primera bala atrevesó limpiamente su pecho saliendo por el omoplato y dejando una herida sangrante. La segunda bala apenas se le llegó a incrustar levemente en el centro del esternón. La tercera bala chocó contra su frente, cayendo a sus pies sin haber dañado si quiera su piel.
-He cambiado, te lo habia advertido.
-No creo que hayas cambiado tanto como para derrotarme.
-Pruebame.
El agresor se lanzó en un rapido movimiento contra el agredido, empuñando una daga en su mano izquierda. El agredido interpuso la palma de su mano como única protección, extendiendo el brazo hacia el agresor. La daga no le llegó siquiera a rasgar la piel. El agresor huyó despavorido.
Con una mirada de tristeza el agredido despidió al huido, sabiendo que todo habia cambiado.

La Cita

-La vida es efimera.-dijo el extraño.
-Mas de lo que creemos, menos de lo que nos damos cuenta.-me giré hacia la voz para ver a mi interlocutor.
-¿Le importa que me siente aqui?-pregunta educadamente.
-No es mi barra y el asiento no esta ocupado por lo tanto...-respondi indicandole con la mano el taburete vacio.
Al instante viene el camarero. El extraño se pide media pinta de una cerveza de trigo. Por mi parte doy otro trago a mi pinta de cerveza negra, consumiendo con ello más de la mitad de su capacidad.
-Perdón no me he presentado, me llamo Capra.
-Curioso anagrama.-inquirí apretando la mano que me ofrecia.
-¿Como?.-preguntó él ruborizandose.
-Nada, cosas mias. Yo me llamo Sancho.
El camarero acaba de traer su pedido. Capra apura más de la mitad con el primer sorbo, con un nerviosismo que no habia mostrado hasta ese momento.
-¿La primera vez que viene por aqui?.
-Si.-responde un poco mas tranquilo.
-¿Trabajo, placer?
-Trabajo. Es mi primera salida.-pasando ahora a un estado de alerta.
-Con razón le veo tan nervioso. Es un trago que hay que pasar.
-Eso dicen todos los compñeros.
Continuamos charlando agradablemente en un dialogo informal. Durante diez o quince minutos hablamos sin tomar partido claramente por los temas que tocamos. Luego empezó el partido de futbol que habia ido a ver. Terminamos nuestras consumiciones y pedimos otras de lo mismo. Vimos el partido, trasegamos cerveza y sobretodo estuvimos comentando las jugadas. Volvimos a pedir otro par de cervezas antes de terminar el primer tiempo. En el descanso Capra me preguntó por los aseos. Yo le aconsejé a que esperara  a empezar la segunda parte por que entonces habria menos gente.
A los diez minutos de reiniciado el partido fuimos los dos al aseo. Pusimos el seguro a la puerta. Uno cogió el urinario de pared y el otro el vater. Terminé primero, me lavé las manos y luego le dejé paso para que se lavara él. Saque la daga dismuladamente. Cuando me miró los ojos, tras secarse las manos, percibió que algo iba mal. Un fugaz destello y habia perforado su corazon. Antes de que pudiera gemir de dolor todo él fue polvo.
Un año más de vida, dije para mis adentros, sonriendo mientras salia del excusado.

El Rival

La estancia está inundada por un mar de penumbra. La unica fuente de luz provenia de la puerta entreabierta de una habitacion aledaña. La habitacion no es muy grande, está desnuda de toda decoracion. Solo hay a cada extremo dos sillones acompañados por dos mesitas. Los sillones estan ocupados por dos hombres, por dos rivales. Uno de los rivales lleva la cabeza y la cara perfectamente rasuradas, viste elegantemente con un traje chaqueta y sus ojos destilan un odio irracional, voraz, insaciable. En la mesilla tiene depositadas una botella de bourbon, un nuevo vaso conteniendo el dorado liquido en una quinta parte y una Glock. el otro rival llevo el pelo despeinado, pantalones de pana, camiseta de manga larga y deportivas retro y su semblante esta poseido por una sonrisa cinica. En su mesita una botella de ron y un revolver amartillado. Ambos tienen los brazos apoyados relajadamente sobre las orejas del sillon. uno de ellos habla:
-¿Brindamos?
-¿Por que brindamos?
-Podriamos brindar por la vida.
-¿Aunque estemos en un velatorio?
-No te precipites aún no ha muerto nadie.
-¿Por qué no brindamos por algo mas frivolo?
-¿Comó que?
-Por ejemplo sobre la amistad.
-Vale pues brindemos por una amistad perenne.
 
Uno coge el vaso con el bourbon y el otro la botella de ron. uno consume la mitad  del contenido de su recipiente, el otro un tercio. Intercambian miradas expectantes. Y tras el breve receso continua la justa.
 
-¿Como vamos a dirimir la cuestion que nos ha reunido?
-El que antes reaccione y ademas mayor precision tenga, gana.
-Ya. Eso lo tengo claro pero vamos a lanzar una moneda y cuando toqué el suelo desenfundamos. O simplemente cuando a cada uno le vanga en gana.
-Que cada uno desenfunde cuando, como tu dices, le venga en gana.
 
Se escudan en un silencia incomodo.
Se miran sin parpadear, atisbando cada no movimiento.
Se retan en una suerte de vacio argumental. 
Como alguien cantó "vida y muerte son lesbianas".
 
Un disparo  relampaguea en la estancia.
Unos ojos pierden su mirada.
Un cuerpo se tensa, el otro se relaja.
 
Uno se levanta, el otro se marcha.