Blogia
Ediciones de la Ceniza

Malabarismo

El portero mira en lontananza para sacar el balón dando un pelotazo pero que esa no es su manera de jugar. Dice unas palabras ininteligibles para aquellos a los que van dirigidas e indica con la mano libre el movimiento que quiere que hagan y no van a hacer. Cuando hace el gesto de sacar en largo pero con el rabillo del ojo esta viendo como es acerca su defensa central, cuando esta a dos metros dejar caer el balón a sus pies. Conduce el balón avanzando una decena de  metros los delanteros del equipo contrario se encuentran delante de la línea del medio campo esperando que traspase la línea imaginaria que referencia cuando ellos deben presionar. Justo detrás de ellos en tierra libre se posiciona el cerebro y conductor del equipo. El central le envía el balón, antes de que los delanteros y centrocampistas se cierren sobre devuelve el balón al central. Este la abre rápidamente a su izquierda donde lateral con más terreno libre lo recoge internándose en el campo rival más profundamente. Le sale un interior a taparlo, este haciendo una pared con un centrocampista de su equipo sortea al adversario y gana el último tercio del campo de ataque. El lateral del equipo contrario le impide conseguir ganar la línea de fondo para tener un mejor centro. Hace como si fuera  a centrar el lateral contrario salta para impedirlo, pero como este no centra mientras esta en el aire aprovecha para dejarlo atrás y avanzar paralelo a portería. Antes de que lo cierre el central da el balón al centrocampista con el que hizo la pared. Este abre las piernas y deja que pase entre ellas con lo que el centrocampista defensivo que había hecho la cobertura al central desplazado de su posición solo puede ver pasar el balón. Lo recoge el número diez de su equipo que con un toque mínimo lo cede al delantero centro que se encuentra a su derecha. Este realiza el gesto de disparar, mientras el número diez se adentra en las peligrosas aguas  del área contraria a toda velocidad mirando únicamente de sortear a los defensores que intentan salir para provocar que el árbitro pite fuera de juego. El delantero centro en lugar de chutar cuela el balón por encima de todos los defensores del equipo contrario, dejando al numero diez solo ante el portero. Con un toque de su bota el balón cae muerto a sus pies y cuando el portero sale con los brazos abiertos y ligeramente arrodillado para cerrar todo hueco a portería, el delantero numero diez envía el balón por encima de este llegando a las redes irremediablemente.

0 comentarios