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Ediciones de la Ceniza

escritura

La Tentación

Vivo en una urbanización en las afueras de la ciudad. En un coqueto bungalow adosado. Vivo y trabajo. Soy uno de ese nuevo tipo de trabajadores que ahora empieza a proliferar, un tele trabajador. Concretamente soy un procesador de datos, que en cristiano significa que me encargo de actualizar y corregir una base de datos. Trabajo en el piso de arriba en una habitacion con dos grandes ventanales lo que provoca que practique uno de mis deportes favoritos la observación. Alguien lo llamaría utilizando un termino peyorativo, voyeurismo. A mi me gusta observar a la gente, por otro de mis pasatiempos, la escritura. De momento aún no he publicado nada pero si tengo un par de historias que voy enviando a las editoriales aún sin resultado. Podría considerarme más un zoólogo que estudia las costumbres y relaciones de una especie. Yo observo las relaciones y reacciones de la gente para luego trasladarlos a mis historias. Así que cuando tengo un poco de tiempo me pongo música, retiro las cortinas que extiendo cuando estoy trabajando para no distraerme y miro lo que hacen mis convecinos. Veo como las madres traen a sus hijos de la escuela, como arreglan sus jardines, salen a correr o hacen sus barbacoas. Lo que nunca esperaba ver y nunca había buscado ver eran dos puyazos de sensualidad desbordante. Mi bungalow dista del vecino tres metros. Nos separa una valla de dos metros de altura, por lo tanto desde donde yo trabajo no tengo ningún impedimento que obstaculice la visión del bungalow del vecino. Incluso puedo ver con bastante claridad el interior. Un día cualquiera, no se a que hora, posiblemente a media mañana, me estaba tomando un descanso. Hice un café, puse música, me recosté en la silla giratoria y abrí las cortinas a ver que nos ofrecía hoy el mundo. La urbanización estaba tranquila. Un movimiento en la casa de enfrente hizo que dirigiese la vista hacia ese punto. La vecina que era nueva en estos lares cruzó por el pasillo que comunicaba el cuarto de aseo con el dormitorio únicamente con una toalla anudada a la cadera. Como una Venus surgida  de las aguas, como una sirena salida del reino de Poseidón así se me transfiguro. Tenia un perfecto cuerpo de piel canela, el pelo le goteaba aun mojado y mostraba sus enhiestos y llenos pechos sin pudor alguno. Me miró picaramente al sentirse observada y desapareció en el interior del dormitorio. El segundo se produjo estando paseando por mi jardín. Vi que a un limonero le quedaban unos limones por recoger que me vendrían bien para hacer zumo. El limonero estaba lindando con la propiedad vecina, subí a él. Ella estaba en el solarium totalmente desnuda durmiendo. Pude ver su bello cuerpo en toda su espectacularidad. Quede obnubilado ante tal obra maestra de la naturaleza. Un sinuoso cuerpo de orografía mareante que me imbuía hacia pecaminosas e inalcanzables elucubraciones. Las piernas interminables, el triangulo de vello donde me perdería como si fuera el de las Bermudas, el terso vientre, los inalcanzables pechos con su rítmico vaivén y como culminacion los apetitosos labios  esbozando una tentadora media sonrisa. Y mientras esperaba que despertara, se colocara una traslucida túnica para volver a cuidar del fuego fatuo el sonido de mi móvil me saco de la ensoñación. Ya no la he vuelto  a ver por lo visto estuvo de paso. Vivió durante tres semanas y me castigó con su inescrutable belleza. Un día la vi marchar. En mis sueños y anhelos la persigo  pero como el claro de luna desaparece cuanto mas cerca creo estar. Sigo siendo el mismo solitario de siempre pero espero que algún día ella vuelva y me libere de mi encierro voluntario.

El Milagro

-¿Asi que un accidente de coche?
-Si, deberia de haber cambiado las ruedas mucho antes.
-¿Y has salido parado sin ningun golpe?
-Magulladuras y algun arañazo.
-Has tenido suerte. Le has dado mucho quehacer a tu angel de la guarda.
-Yo no creo en esas cosas.
-Entonces como llamas a la que sucedio para que no te ocurriera nada. Si el coche hubiese un metro a la derecha o a la izquierda no lo hubieras contado.
-Suerte.
-Suerte es cuando un balon golpea en los dos postes de una porteria y entra, esto es otra cosa. Yo, creo que hay un ente que vigila por nosotros y nos cuida.
-Me parecen cuentos de niños, donde esta ese angel cuando alguien muere, por ejemplo en un accidente.
-Hay hechos que son ineludibles.
-No me convences.
 
Trastabilla, cae al suelo y se corta con una botella de cristal. El amigo corre tras él para intentar evitar que caiga cosa que no consigue. El amigo le ayuda a levantarse, este enseñandole la mano ensagrentada pregunta:
-¿Donde esta ahora mi angel de la guarda?
A sus espaldas cae una gran maceta.

Resaca

Al retorcerse encima de la cama se dio cuenta de que estaba a vivo. Intentó levantarse pero la cabeza habia triplicado el peso de su contenido y el resto del cuerpo se habia anclado al colchon haciendo imposible la operacion. Respiró profundamente y lo volvio a intentar. Logró levantar la cabeza y el cuerpo, entonces si, se reactivó. Entonces apareció el dolor de cabeza. Una terrible corona de espinas rodeando el perimetro craneal y martirizadolo con un millar de punzadas incesantes. Enciende la luz de la habitacion y una ceguera irrititante le hace decaer el animo recuperado. Entreabre los ojos pero no logra ver nada de lo que le rodea. Se sienta en la cama y prueba el sabor pastoso que habita en su boca, arrepintiendose de la noche anterior. Echa una mirada confundida al lugar. Trabajosamente se levanta y se dirige al cuarto de baño. Se apoya con ambas manos en el lavabo, hunde la cabeza entre los hombros. Abre el grifo y deja correr el agua. Se lava la cara con agua fria, recordando la noche anterior saca una sonrisa socarrona.

El Sucesor

Ira desbocada. Sentidos embotados. La irracionalidad lo puede todo. Cuando todo acaba, nada se puede hacer ya.
 
Se mira las manos cubiertas de sangre, le chilla al finado. Culpandole, excusandose.

-Te dije que no te metieras conmigo. tu lo has querido, maldito estupido. - Le lanza una patada al costado del finado que se encuentra echado en el suelo del sucio callejon. Se limpia las manos enrojecidas de sangre en la blanca camisa de seda.

Alguien se adentra en el callejon envuelto en un oscuro abrigo, un sombrero le oculta la mirada pero no su lobuna sonrisa. Cuando el chico nota la presencia a su espalda se gira bruscamente.

-Ha sido en defensa propia. Le dije que me dejara en paz pero no me hizo caso.

-Creo que tú puedes ser mi digno sucesor. Estoy cansado despues de tanto tiempo.

-¿De que habla? -pregunta el chico sorprendido.

-Tu ira desbocada e incontrolada primero y tu cobardia al no ser consucuente con tus actos despues me trasmiten buenas sensaciones.

-¿Quien es usted y porque habla asi de mi?

-Yo soy el mal....

Asi Escribía Yo en 1999

Mirada perdida en un infinito cercano. Vagabundo en su propia casa, sin destino ni casa. Solo miedo, todo parece extraño, cada sombra es un enorme obice que superar. Nada es igual a ayer; vuelve a mirar de nuevo su casa y no es la misma de anoche. Confusion desmedida, fantasmas imaginarios nacidos en una mente corrompida por los mas diversos pensamientos.

Más leña, para avivar los rescoldos de una hoguera preterita de calidas dimensiones. Un vaso de agua sirve de balsamo ante otro desafiante dia. Las manos temblorosas recogen un volumen de la excelsa biblioteca que regenta el salon, El pesado tomo es llevado con una fuerza inimaginable hasta la mesa situada frente a la ventana. Crayón es seducido por la idea de poder leer el libro, pero de su interior llega un pensamiento que llenandolo de miedo le hace desistir.

La enorme ventana esta resaltada tras un velo de gasa, la luz es leve y colorea la estancia con un variado surtido de grises. Crayon esta sentado detras de la mesa, el libro insuanante crece delante de sus ojos; a su espalda la ventana ilumina tenue su figura.

La biblioteca colmada de viejos y sabios libros, planatada ante él domina la eterea habitacion. De los viejos libros voces inmemoriables acompañan a Crayón irritandolo a la vez que lo acosan. Con su mano izquierda sujeta su cabeza, mientras sus ojos cerrados le dan la seguridad de la ignorancia y del desconocimiento planteado por su mente. El libro sigue ahí posado en la mesa delante de él. Rayando la incredulidad su debil pero quejumbrosa mano abre el libro unicamente pasando la tapa. Sus ojos abiertos muestran una terrible luz encendida, impropia de su fuerza, lentamente se va aplacando.Pasa otra pagina su debil y medrosa mano llevada por algun fuego preterito, un numero romano en la parte inferior izquierda indica que es la cuarta.

 

Escancia una añeja sidra, sacada de algun perdido y secreto compartimento de la mesa. De aquellos amplios cajones podria salir cualquier cosa. Su languida mano acerca el vaso a sus labios, toma un sorbo corto que paladea concienzudamente. Del dulce sabor extrae conocidas texturas olvidadas, matices sabrosos, sus papilas se recrean en placenteras imagenes ilegibles.

El torbellino de sensaciones, le da vitalidad a su apariencia enjuta y colorea su palida cara sonrojandola ligeramente. De la botella de sidra mana el brebaje que da fuerza a su vida; eso dicen sus ojos observadores con admiracion.

Pasa otra pagina con tremenda seguridad, el miedo de antaño va tornandose una arrogancia y valentia impropia de él.

Al pasar la pagina encuentra unos papeles. un viejo legajo de hojas de fino papel sujetos por un lazo de suave seda. Del legajo extrae una octavilla y lee:

 

“Bonitas flores en tumbas vacias,

dulce sabor a hiel,

y el aroma de tu presencia

en la fragancia de una rosa silvestre.

 

Mis manos rozan tus manos,

aprecio la esencia de un beso

contenido en tus labios.

 

Una lagrima ilumina mi cara

y tu no estas para secarla.

 

Mil vidas para encontrarte

cerveza amarga para no olvidarte

un latido de mi corazon para saberte cerca.”

 

El miedo vuelve a apoderarse de él, la paz de Crayón vuelve a palidecer, sus ojos esquivos a estar fjos siguen releyendo una y otra vez el pequeño poema.

La Misión

Bebe un trago mas de la amarga y cremosa cerveza Guinness que le encanta. Con ella se ayuda para templar los nervios ante lo que puede ser una cruenta noche. Sabe que puede ser malo enmascarar su debilidad en el alcohol pero necesita hacer acopio de todo lo que le de fuerzas para cumplir su mision. Aunque la decision esta tomada siempre pueden surgir obices en ultimo momento. Levanta la mirada perdida en las muescas, hendiduras y manchas que perlan la mesa de madera donde esta sentado a solas. Ve a la gente gastar bromas, reirse, saludarse con alegria ante una noche de diversion mientras el se siente ajeno de toda  esa ola de solaz y regocijo. Apesar de que el local esta lleno él se encuentra desamparado, solo. Apura el resto de la cerveza de un trago. Se levanta y con decision va a su destino. El plan es sencillo pero no las tiene todas consigo. Por el camino alguien lo intercepta, una mano retiene su hombro. Se gira lentamente. Un amigo lo saluda efusivamente. Intenta invitarlo a una copa pero él se desembaraza prometiendole un proxima ocasion. Continua su camino. Sale del local y entra en el de al lado. Su sino se encuentra de espaldas sentado a la barra, lo reconoceria en cualquier posicion. El sitio esta casi vacio. Mete la mano en el bolsillo derecho del pantalon. Se acerca con determinacion. Cuanto esta a su lado saca la mano del bolsillo. Deja un objeto en la barra delante de ella y sin tiempo para que reaccionae la trae para si y la besa con con suavidad en los labios. Ella lo mira sorprendida pero no se aparta. Despues de un par de minutos se separan. Ella sonrie y dice un si que a él le lleva al paraiso.

El Mito Cazado

Uimamente he estado siguiendo un programa de TV curioso, consiste en desvelar si una leyenda urbana o alguna de la exageraciones que podemos ver en las películas realmente pueden ocurrir o son solo eso leyendas y trucos de cine.

Estaba en un pub donde suelo ir con mis amigos de fiesta. Estaba atestado. Nosotros estábamos en el área de transición entre las dos zonas en que esta dividido el pub. Había un pequeño apartado donde se podía estar sin molestar y sin ser molestado. El pub solía ser tierra de paso para luego ir a acabar la noche en una disco cercana. La gente gustaba de ir a la zona interior por ser mas amplia y por ser también donde estaba ubicada la cabina del dj, sumo maestro de las noches de fin de semana. Por lo tanto la mayoría de la gente pasaba ante nuestras narices. Como he dicho todo el pub estaba a reventar, aun y así la gente seguía aventurándose a entrar en la zona interior. Además durante la noche suelen haber momentos de trashumancia en los que grupos su mueven de una zona a otra en busca de otro pub o solo de un espacio menos congestionado. En uno de esos momentos, que además estaba solo pues el amigo con el que había ido se encontraba pidiendo otra consumación, se paró a mi altura un chica que yo diría estaba salida de las paginas del Playboy o Interviú. Algún cirujano plástico se había pagado las vacaciones a su costa. Llevaba unos breves pantalones de color beige, un escote con camisa blanca y unos zapatos con unos afilados tacones. Me quedé mirando su plastificada perfección, hasta que ella me miro con hambre leonino. Yo ruborizándome me puse a intentar extraer de mi agotado vaso las ultima esencia de ron que quedaba en los rescoldos de los cubitos. De pronto noté algo en la entrepierna, en principio pensé que mi amigo carnoso me había jugado una mala pasada y se había puesto en acción cuando no debía, pero al bajar la vista vi que una mano me estaba explorando el paquete. Seguí el bronceado brazo para ver quien era la poseedora de esa mano porque si fuera poseedor la íbamos a tener. Resulto ser la chica a quien yo había admirado la que me estaba dando vida a mi virilidad. No sabia que decirle y tampoco me dio tiempo puesto que cuando iba a abrir la boca para posiblemente decir una tontería ella dejo mi paquete, me cogio de la cintura del pantalón y me arrastro tras ella. Antes de darme cuenta estaba en el aseo de los chicos en el water que tenia cierre con su lengua en mi campanilla. Yo por seguirle la corriente hice lo propio metiendo mi lengua en su campanilla. Ella volvió a cogerme el paquete esta vez con mayor fruición. Yo me atreví a tocarle una teta y ante su aquiescencia por mi acercamiento carnal procedí a tocarle también la otra.  Cuando estuvo contenta con el grado de dureza de mi virilidad la liberó de mis pantalones a la vez que su lengua de mi boca. No se de donde lo sacó ni como lo hizo pero vi mi erección enfundada en plástico amarillo con olor a piña. De un empujón me sentó sobre la taza del water cerrada. Se quitó los pantaloncitos y me montó. Antes del tercer sube y baja yo ya había terminado sin embargo a ella no pareció importarle, porque siguió a lo suyo. Yo seguía agarrado a sus generosos pechos esperando que se me desencajara, cosa que parecía no se encontraba en sus prioridades momentáneas. Sin parar de moverse buscó de nuevo mi boca, esta vez la lengua llegó a mi esófago y sin darme cuenta mi soldadito volvió a ponerse en guardia. Esta vez parece que estuve a su altura, porque tras cinco minutos de movimientos basculantes y un gemido por fin paró dejándose caer sobre mí. Tras pedirme un cigarrillo que no llevaba y sus pechos que no había soltado desde que los había apresado se fue dejándome maravillado en el aseo. Con dos minutos mas de descanso me recompuse como pude y salí a tomarme el cubata,  que mi amigo habiha ido a pedirme aunque con la sonrisa que llevaba no se si lo bebería o se me derramaría por las comisuras extasiadamente abiertas.
En fin, mito cazado, se puede pegar un polvo rápido en el aseo de un pub.

El autor recuerda que todos los relatos aparecidos en este blog son ficcion, o ¿no?

La Tele Imaginaria

Entra en casa dando todas las luces. Aprieta al botón de encendido en el mando de la tele. Va a la cocina, se calienta las sobras de la comida y se va a comer delante de la tele. Sin alzar la vista de la comida se la termina rápidamente. Aprieta al botón del mando para apagarla. Entra a ducharse. Al salir del cuarto de baño se cruza con su mujer que acaba de llegar, ella dice:
-Lleve la tele a arreglar porque le salía humo, esta tarde.
Él se queda mirando pasmado y sonriente a la vez.

La Rebelión

Habia algo que no funcionaba. Y a cada momento que pasaba me quedaba mas perplejo ante la idea que se estaba formando en mi cabeza. Todo comenzo cuando el en el papel que tenia escrito la galerada de mi nueva historia aparecio mojado, no supe como pudo pasar, si bien tenia un vaso con agua encima de la mesa no hubo terremoto ni incidencia alguna para que el agua se pudiera derramar. Cuando me dispuse a corregirla el boligrafo no iba. Y cuando utilizé la estilografica el cartucho de tinta se descargó totalmente en el papel. ¿Se me estaban rebelando los elementos? Decidí que no podia ser y aparque todoas las ideas e intenté continuar la corrección de la galerada con un lapiz. Al acercar la punta al papel el grafito se quebró sin haber hecho presion. Tan solo habia modificado unas frases de la historia. Aun no tenia la galerada pasada al ordenador, sigo siendo un adepto amanuense, pero si podia tomar nota de las correciones en el procesador de texto del ordenador. El ordenador se encendió en medio de unos ruidos muy raros, cuando intenté abrir el procesador de textos se bloqueó. Desesperado grité esta bien lo dejare como estaba. Y al terminar de gritar el procesador volvio a funcionar.

Él

Acaricia el torso desnudo de la chica. Ella ante la sorpresa primero se estremece y después sonrie sintiendo el tacto evanescente de él. Tan de repente como viene se va y una lágrima recorre la mejilla de la chica. Son tan breves los contactos que el dolor es más intenso que el placer. Los recuerdos apenas si amortiguan el dolor. La chica tiene la esperanza de que todo será como antes.
Se viste con unos pantalones de pana y un sueter de lana. Baja a la sala de estar. Enciende el hogar y lo alimenta a base de teas de almendro.
Otro dia en la tierra, otro dia en el infierno. La espera es interminable, se dice que queda poco pero ni ella misma lo cree.
Alguien llama a la puerta. Dos golpes secos. Ella hace caso omiso. Dos golpes más. Y sigue sin inmutarse. Dos golpes más, estos con mayor intensidad. Se levanta del sofá en la que está recostada frente al fuego. Costosamente se dirige hacia la puerta. Al abrirla una suave brisa alborota su cabello. Con un deje de tristeza dice en voz queda:
-Yo también te quiero.

despedida

porque joker?, porque?                                            Llorando

relato#1.4

Ya en el coche el chico no puede dejar de pensar en lo que ha hecho. Golpea el volante con violencia.

-Tranquilo ha sido cosa de los dos, juntos podremos solucionarlo.

-Ha sido cosa mia, no debereia haberte metido en esto.

-Lo arreglaremos.

Él la mira con una sonrisa y asiente sinmuchas ganas.