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Ediciones de la Ceniza

El Mito Cazado

Uimamente he estado siguiendo un programa de TV curioso, consiste en desvelar si una leyenda urbana o alguna de la exageraciones que podemos ver en las películas realmente pueden ocurrir o son solo eso leyendas y trucos de cine.

Estaba en un pub donde suelo ir con mis amigos de fiesta. Estaba atestado. Nosotros estábamos en el área de transición entre las dos zonas en que esta dividido el pub. Había un pequeño apartado donde se podía estar sin molestar y sin ser molestado. El pub solía ser tierra de paso para luego ir a acabar la noche en una disco cercana. La gente gustaba de ir a la zona interior por ser mas amplia y por ser también donde estaba ubicada la cabina del dj, sumo maestro de las noches de fin de semana. Por lo tanto la mayoría de la gente pasaba ante nuestras narices. Como he dicho todo el pub estaba a reventar, aun y así la gente seguía aventurándose a entrar en la zona interior. Además durante la noche suelen haber momentos de trashumancia en los que grupos su mueven de una zona a otra en busca de otro pub o solo de un espacio menos congestionado. En uno de esos momentos, que además estaba solo pues el amigo con el que había ido se encontraba pidiendo otra consumación, se paró a mi altura un chica que yo diría estaba salida de las paginas del Playboy o Interviú. Algún cirujano plástico se había pagado las vacaciones a su costa. Llevaba unos breves pantalones de color beige, un escote con camisa blanca y unos zapatos con unos afilados tacones. Me quedé mirando su plastificada perfección, hasta que ella me miro con hambre leonino. Yo ruborizándome me puse a intentar extraer de mi agotado vaso las ultima esencia de ron que quedaba en los rescoldos de los cubitos. De pronto noté algo en la entrepierna, en principio pensé que mi amigo carnoso me había jugado una mala pasada y se había puesto en acción cuando no debía, pero al bajar la vista vi que una mano me estaba explorando el paquete. Seguí el bronceado brazo para ver quien era la poseedora de esa mano porque si fuera poseedor la íbamos a tener. Resulto ser la chica a quien yo había admirado la que me estaba dando vida a mi virilidad. No sabia que decirle y tampoco me dio tiempo puesto que cuando iba a abrir la boca para posiblemente decir una tontería ella dejo mi paquete, me cogio de la cintura del pantalón y me arrastro tras ella. Antes de darme cuenta estaba en el aseo de los chicos en el water que tenia cierre con su lengua en mi campanilla. Yo por seguirle la corriente hice lo propio metiendo mi lengua en su campanilla. Ella volvió a cogerme el paquete esta vez con mayor fruición. Yo me atreví a tocarle una teta y ante su aquiescencia por mi acercamiento carnal procedí a tocarle también la otra.  Cuando estuvo contenta con el grado de dureza de mi virilidad la liberó de mis pantalones a la vez que su lengua de mi boca. No se de donde lo sacó ni como lo hizo pero vi mi erección enfundada en plástico amarillo con olor a piña. De un empujón me sentó sobre la taza del water cerrada. Se quitó los pantaloncitos y me montó. Antes del tercer sube y baja yo ya había terminado sin embargo a ella no pareció importarle, porque siguió a lo suyo. Yo seguía agarrado a sus generosos pechos esperando que se me desencajara, cosa que parecía no se encontraba en sus prioridades momentáneas. Sin parar de moverse buscó de nuevo mi boca, esta vez la lengua llegó a mi esófago y sin darme cuenta mi soldadito volvió a ponerse en guardia. Esta vez parece que estuve a su altura, porque tras cinco minutos de movimientos basculantes y un gemido por fin paró dejándose caer sobre mí. Tras pedirme un cigarrillo que no llevaba y sus pechos que no había soltado desde que los había apresado se fue dejándome maravillado en el aseo. Con dos minutos mas de descanso me recompuse como pude y salí a tomarme el cubata,  que mi amigo habiha ido a pedirme aunque con la sonrisa que llevaba no se si lo bebería o se me derramaría por las comisuras extasiadamente abiertas.
En fin, mito cazado, se puede pegar un polvo rápido en el aseo de un pub.

El autor recuerda que todos los relatos aparecidos en este blog son ficcion, o ¿no?

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