Blogia
Ediciones de la Ceniza

Cambio de dirección

Había construir un nuevo equipo, la actual plantilla no sabía a qué jugaba. Pocos jugadores se salvaban. Para la mayoría ya había pasado su tiempo. Habían ganado todo lo que tenían que ganar y ahora solo estaban en el equipo para lucrarse económicamente. Lo peor de todo es que habían manchado a algunos de los jóvenes. El entrenador era también mayor, sin personalidad ni energías para llevar a cabo la reforma total que hacía falta. Para planificar el proyecto a largo plazo que comenzaba había que fichar a un entrenador joven que lo pudiera llevar acabo. Habían reservado la suite principal de uno de los mejores hoteles de la ciudad para la primera gran reunión que sentaría las bases de lo que esperaba fuera un gran proyecto que los devolviera a la elite. Sabía que a un equipo histórico como aquel no se le daban años de transición pero él no tendría prisa, es más lo pondría en conocimiento de los aficionados en la primera comparecencia que tuviera para el comienzo de la nueva temporada. Ya estaban negociando con varios entrenadores. El que le gustaba a él y al club en general era muy caro. Tenían a tres más que se adecuaban con sus posibilidades económicas. Uno era joven quizás demasiado inexperto para un trabajo así. Otro es irregular ha combinado grandes temporadas con otras pésimas, es una opción pero quizás necesitamos más estabilidad. Por último tenemos a un veterano que ha estado anteriormente en el club y ha hecho buenas temporadas pero sabemos si podrá realizar una reforma tan drástica. No sabemos a quién elegir. Al final no somos nosotros quienes lo hacemos. La piedra principal para el proyecto en cuanto a jugadores es un alero procedente de la NBA. Es un alero de estilo clásico, excelente tirador, buen pasador sin espectacularidades. Parte de nuestros movimientos han salido en la prensa. Desde las primeras conversaciones el jugador ha estado al tanto. El manager acababa de llamar que habría más facilidades para el fichaje sí el entrador era el joven. Bueno nos arriesgaríamos. Ahora había que decidir que jugadores del primer equipo iban a seguir. El comité técnico se encargaría de la criba. Dejaríamos al nuevo técnico que se encargara de quién subiría de los jóvenes del filial. Necesitábamos por lo menos siete jugadores nuevos más. Dos pívots, dos bases, un escolta, un alero y dos ala pívots. Ya teníamos avanzadas las negociaciones para fichar a cinco jugadores. El resto lo hablaríamos con el entrenador.

0 comentarios