Blogia
Ediciones de la Ceniza

Minuciosidad (corresponde al día 15/5/2013)

-Hola, hoy te lo vas a pasar bien.- me dice Galo con una sonrisa malévola en la cara.- Te dije que dejaras en paz a mi chica o lo lamentarías. Pues ha llegado el momento de lamentarlo.

-Tío, la que tu llamas tu chica te había dicho cuarenta veces que no quería ni verte y tu dándole brasa sin parar yo solo quería que la dejaras tranquila el resto llegó sin querer.-le dije pensando en lo que podría haberme hecho este cabrón.

-Lo que quieras, pero ahí va la putada tienes tres quilos de coca que le he robado al Po en el maletero de tu coche y me he chivado a la poli dándole todos los detalles. ¿Haber ahora como te libras del marrón? Mamonazo.

Como sabía lo chungo que era ni siquiera decidí darle replica, salí corriendo. Abrí el maletero con el mando a distancia. Rebusqué un poco pero no encontré nada. Abrí la puerta del conductor y miré en el interior del coche, tampoco nada. No quería estar más tiempo a la vista de todo el mundo, tenía que ir a un sitio donde pudiera inspeccionar el coche sin que pudiera encontrarme la poli y después deshacerme de la droga. Cogiendo calles poco céntricas y con menor tráfico conduje mientras llamaba a algunos amigos que tuvieran un lugar donde esconder el coche. Ninguno se atrevió. En que lugar podría estar tranquilo mientras revisaba cada palmo del coche. Quizás algún parking grande donde encontrara  una plaza donde no hubiera mucho trasiego. Pero el lugar que buscara tendría que ser cuanto antes para evitar que me pillara la poli. Cerca había un parking subterráneo de cuatro sótanos. Entré y baje directamente al último. Como tenía por lo menos una década de antigüedad no estaba lleno de cámaras como los actuales. Di una vuelta antes de aparcar el coche dejándolo en una plaza que consideraba estaba en un ángulo muerto.  Aunque me vieran entrar y quedara constancia de ello por lo menos no me verían inspeccionado el coche. No es una conducta muy normal además podrían llamarme la atención. Empecé primero por el maletero estaba vez la búsqueda fue mas concienzuda. Nada. Continué con el motor. Nada. Después revisé los bajos. Nada. Solo me quedaba el interior. Milímetro a milímetro lo examiné pero no apareció nada. ¿Me habría gastado una broma? No lo creía no era un tipo que se andaba con bromas sobre todo después de la afrenta sufrida. Debía ser más minucioso.

0 comentarios