El Peso del Pasado V
Tras casi una hora de recorrer unas autopistas y otras, coger desvíos paran en un bar de una zona de servicio. Sentados en una mesa al calor de dos cafés cargados conversan despreocupadamente.
- Cuéntame tu historia. De que huyes.
- Como te dije cuando nos conocimos era un asesino. Operaba al servicio de una mafia extendida por todo el país. Nuestro trabajo consistía no solo en matar a quien fuera inoportuno para la organización sino también tareas de guardaespaldas, recaudación de dinero e intimidación. Estas dos ultimas cosas con menor frecuencia.
- Cómo se hace alguien asesino?
- Con dieciocho años estaba ahogado de deudas por drogas y apuestas. Un día vinieron dos matones a cobrar. Yo no tenia dinero. Me llevaron con ellos y me encerraron en nave deshabitada. Mas exactamente en su oficina, que para evitar que el ruido causante alertase a alguien tenia las ventanas tapiadas. Me dejaron una semana allí. Venían una vez al día a traerme de comer, una garrafa de agua y a vaciar dos cubos que utilizaba de letrina. Cuando se me pasó el mono hablaron conmigo. Tenían un trato que ofrecerme. Para saldar la deuda contraida debía matar a un tipo. En realidad era una emboscada para cargar yo con todo, no podía salir limpio. No tenían nada contra mí, simplemente querían quedar ellos a salvo. El tipo a eliminar era de la propia organización. Le dijeron que mandaban a alguien para llevarle cierta documentación. Cuando entre en la casa, ellos me seguían y atrancaron la puerta cosa que yo no me di cuenta hasta que maté al tipo y me disponía a huir. La casa donde estaba encerrado era un chalet de tres pisos en una urbanización de lujo. Estaba solo, las ventanas estaban todas enrejadas y la única manera de escapar era saltar desde la terraza. Pensaban que no tendría recursos para salir de esa situación pero se equivocaron. Estuve practicando alpinismo desde los quince a los diecisiete, iba dos veces por semana a un rocodromo. Aunque yo no estaba en forma no fue difícil llegar al suelo. Como ellos se quedaron a ver el desenlace en cuanto pise tierra se abalanzaron sobre mí. Yo pensé que seria mi fin. Sin embargo me preguntaron si tenia otras habilidades y/o estudios.Además del alpinismo lo en lo que he podido defenderme un poco ha sido con la informática. Esto que te cuento sucedió hace como doce años, cualquiera que supiera encender un ordenador era casi un experto. Vieron que tenia posibilidades y se quedaron conmigo, en este caso no me dieron a elegir. Me entrenaron y aleccionaron en todo lo que les pareció útil. Fui el primer asesino de la nueva era. Hasta entonces solo querían pistoleros, a partir de ese momento necesitaban soldados.
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